MODIFICACION A LA
DECLARACIÓN GENERAL DE PROTECCIÓN DE LA DENOMINACIÓN DE ORIGEN MEZCAL,
PUBLICADA EL 28 DE NOVIEMBRE DE 1994.
Asunto: Modificación a la Declaración General de Protección de la Denominación
de Origen "Mezcal" publicada en el Diario Oficial de la Federación el 28 de
noviembre de 1994.
Con fundamento en los artículos 163, 164 y 166 de la Ley de la Propiedad
Industrial, y quinto resolutivo de la declaración general de protección de la
denominación de origen mezcal publicada el
28 de noviembre de 1994 en el Diario Oficial de la Federación, se hace
la publicación de la modificación a la denominación de origen de la citada declaración
general de protección, en los siguientes términos:
ANTECEDENTES
1.- El 28 de noviembre de 1994 se publicó en el Diario Oficial de la
Federación la resolución mediante la cual se otorgó protección a la
Denominación de Origen Mezcal, para ser aplicada a la bebida alcohólica del
mismo nombre, en los estados de Guerrero, Oaxaca, Durango, San Luis Potosí y
Zacatecas.
2.- Por escrito presentado ante este Instituto Mexicano de la Propiedad
Industrial, con fecha 11 de agosto de 1997, el C. Gobernador Constitucional del
Estado de Tamaulipas, Manuel Cavazos Lerma, en nombre y representación del
Estado de Tamaulipas, solicitó la modificación de la Declaración General de
Protección de la Denominación de Origen Mezcal para incluir en la región
geográfica protegida con dicha denominación, a los municipios de San Carlos,
San Nicolás, Burgos, Miquihuana, Bustamante, Palmillas y Tula.
De la solicitud presentada se desprenden los siguientes elementos:
I.- Nombre, nacionalidad
y domicilio del solicitante: Estado de Tamaulipas, a
través del C. Gobernador Constitucional.
II.- Interés jurídico del
solicitante: Fundó su interés jurídico en el hecho de
ser Gobierno del Estado de Tamaulipas, en los términos y con fundamento en los
artículos 158 fracción III y 166 de la Ley de la Propiedad Industrial.
III.- Señalamiento de la
denominación de origen: "Mezcal" publicada en el
Diario Oficial de la Federación el 28 de noviembre de 1994.
IV.- Señalamiento de la modificación
que se pide: Inclusión dentro de la región geográfica protegida con la
Denominación de Origen Mezcal a los municipios de San Carlos, San Nicolás,
Burgos, Miquihuana, Bustamante, Palmillas, Jaumave y Tula.
V.- Causa que motiva la solicitud:
Los municipios San Carlos, San Nicolás, Burgos, Miquihuana, Bustamante,
Palmillas, Jaumave y Tula del Estado de Tamaulipas, están localizados en la
franja ubicada entre los paralelos 24° 24’ y los 20° 29’ de latitud Norte,
limitándola aproximadamente los meridianos 98° 47’ de latitud Oeste. Estos
municipios presentan factores naturales y humanos suficientes para la
producción de los agaves determinados en la norma oficial aplicable a la bebida
alcohólica "Mezcal", particularmente los agaves de nombres comunes: espadín; de
mezcal; zapupe; de cerro; bruto; cenizo y liso; de conformidad con los datos y
documentos aportados, así como los documentos emitidos por el Instituto
Nacional de Estadística, Geografía e Informática (INEGI) y un estudio técnico
económico elaborado en la zona de San Carlos, Estado de Tamaulipas,
proporcionados por el solicitante.
Desde la época colonial, en el territorio denominado Nuevo Santander, se
elabora el vino mezcal, particularmente en la llamada Sierra de Tamaulipas
Nueva (hoy San Carlos), dándosele desde entonces el nombre de "Mezcal de San
Carlos". A esta tradición se han incorporado los territorios productores de
maguey, entre los que se encuentran Bustamante, Tula, Miquihuana de Canales,
Palmillas, así como de los de San Carlos Arteaga, San Nicolás de Degollado y
Burgos, existiendo en estos últimos el mayor número de fábricas de elaboración
de la bebida alcohólica denominada "Mezcal", de acuerdo a los datos
bibliográficos proporcionados por el solicitante.
3.- Habiéndose cumplido los requisitos establecidos en el artículo 159 de
la Ley de la Propiedad Industrial, con fecha 25 de marzo de 1998 se publicó en
el Diario Oficial de la Federación, de conformidad con los artículos 161, 166 y
quinto punto resolutivo de la Declaración General de Protección de la
Denominación de Origen Mezcal, publicada el 28 de noviembre de 1994, un
extracto de la solicitud a que se refiere el punto anterior.
4.- En términos del artículo 161 de la Ley de la Propiedad Industrial, se
otorgó un plazo de dos meses, contados a partir de la fecha de la publicación
del Extracto de la solicitud de modificación a la Declaratoria General de
Protección de la Denominación de Origen Mezcal, para el efecto de que cualquier
tercero que justificara su interés jurídico, formulara las observaciones u
objeciones que estimara pertinentes. En este sentido y estando dentro del plazo
legal, con fecha 25 de mayo de 1998, se presentaron ante este Instituto dos
escritos de objeciones. Uno con número de folio 041121, de la Cámara Nacional
de la Industria del Mezcal, A.C., representada por el presidente del Consejo
Directivo, Sr. Porfirio Chagoya Méndez, y otro con número de folio 041325,
proveniente de cuarenta y cuatro empresas pertenecientes a los estados de
Oaxaca y Guerrero, representadas por el Lic. Robert Young M., Nacional
Vinícola, S.A.; Asociación de Magueyeros, S.P.R. de R.L.; Asociación Rural de
Interés Colectivo Regional de Productores de Maguey Mezcalero de Oaxaca (ARIC);
Licorera Oaxaqueña, S.A. de C.V.; Ausecio León Ruiz y sucesores, S de R.L.MI;
Agave del Sur; SSS; Mezcales Finos de Ocotlán, S.P.R. de R.L; Mezcal el
Pensamiento; Del Maguey Limited Company; Mezcal Pegazo; Mezcal de la Vega;
Mezcal El Famoso; Productores Soltecos de Agave y Mezcal, S.P.R. de R.I.;
Mezcal El Diablito; Presidencia Municipal de Santiago Matatlán; Destilería Los
Danzantes; Mezcal Oaxaqueño de Miahuatlán, S.A. de C.V.; Mezcal Tobala; Mezcal
del Maestro; Casa Chagoya; Productos Agroindustriales de Oaxaca, S.A. de C.V.;
Fábrica de Mezcal Maguey Azul; Mezcal El Rey Zapoteco; Mezcales Selectos de
Oaxaca, S.A. de C.V.; Destiladora de Mezcal Matateco, S.A. de C.V.; Asociación
El Gran Rey Ocaña; Envasadora y Distribuidora de Mezcal La Feria; Vini-Licores
Santiago, S.A. de C.V.; Mezcal Los Remedios de mi Tierra Oaxaqueña; Mezcal Don
Laureano; Mezcal Fandango; Mezcal Orgánico de la Mixteca Oaxaqueña; Mezcal
Bonachón; Mezcal Sinaí; Mezcal Paisano; Organización de Comunidades Soltecas
S.P.R. de R.I.; Mezcal Libertador; Unión de Mezcaleros de Oaxaca, S.P.R. de
R.L.; Unión de Sociedades de Producción Rural Antequera Siglo XXI; S.P.R. de
R.L.; Mezcales de Gusano, S.P.R. de R.L.; y Los Danzantes S.P.R. de R.L.,
mediante los cuales hicieron manifestaciones y aportaron las pruebas que
estimaron pertinentes a fin de demostrar la improcedencia de la ampliación de
la denominación de origen Mezcal.
5.- Mediante escrito de fecha 27 de julio de 2000, a través de la Dirección
Divisional de Marcas, se solicitó al Dr. Luis Herrera Estrella, investigador
titular de la unidad de biotecnología del Centro de Investigación y Estudios
Avanzados del Instituto Politécnico Nacional (CINVESTAV) y al Biólogo José
López Bucio, un dictamen técnico en términos de lo dispuesto en el artículo 162
de la Ley de la Propiedad Industrial, a fin de determinar por una parte las
condiciones territoriales y climáticas específicas que comprenden los
ecosistemas de los estados de Guerrero, Oaxaca, Durango, San Luis Potosí y
Zacatecas, particularmente en el Estado de Oaxaca los municipios de Sola de
Vega, Mihuatlán, Yautepec, Santiago Matatlán, Tlacolula, Ocotlán, Ejutla y
Zimatlán, mismos que son considerados como la Región de Mezcal; y por la otra,
las condiciones territoriales y climáticas específicas que comprenden los
ecosistemas de los municipios de San Carlos, San Nicolás, Burgos, Miquihuana,
Bustamante, Palmillas, Jaumave y Tula del Estado de Tamaulipas. Lo anterior
para poder establecer si dichos municipios cuentan o no con las mismas
condiciones territoriales y climáticas de los estados que se encuentran
protegidos por la Denominación de Origen Mezcal.
6.- Con fecha 20 de septiembre de 2000, el Dr. Luis Herrera Estrella y el
biólogo José López Bucio presentaron ante este Instituto el dictamen técnico
que les fue solicitado en base al artículo 162 de la Ley de la Propiedad
Industrial.
7.- Con fecha 19 de febrero de 2001, y mediante oficio número 075 de fecha
14 de febrero del mismo año, el dictamen técnico antes señalado fue notificado
al Lic. Tomás Yarrington Ruvalcaba, C. Gobernador del Estado de Tamaulipas.
Asimismo, dicho dictamen fue notificado al representante de la Cámara Nacional
de la Industria del Mezcal, A.C., y al representante de las cuarenta y cuatro
empresas mezcaleras, bajo los oficios 072 y 071 de fechas 22 y 14 de febrero de
2001, respectivamente.
8.- Por escrito de fecha 9 de marzo de 2001, presentado en este Instituto el
día 13 del mismo mes y año, el Ing. Porfirio Chagoya Méndez, en representación
de la Cámara Nacional de la Industria del Mezcal, A.C., manifestó sus
observaciones y objeciones en relación a los dictámenes técnicos antes
mencionados. Por lo que se refiere a las cuarenta y cuatro empresas mezcaleras,
representadas por el Lic. Robert Young M., este Instituto no tiene constancia
de que se hubiera presentado escrito con manifestación alguna.
9.- Asimismo, de conformidad con lo dispuesto en el artículo 162 de la Ley
de la Propiedad Industrial, a efecto de que este Instituto se allegara de
elementos respecto de la tradición en la producción de mezcal en el Estado de
Tamaulipas, solicitó un dictamen de tradición al historiador Dr. Octavio
Herrera Pérez.
10.- A través de la promoción con número de folio 0159281 de fecha 14 de
noviembre de 2001, el Secretario de Desarrollo Económico y Empleo del Gobierno
de Tamaulipas, presentó, como información complementaria, un estudio en disco
compacto y encuadernado, así como la memoria fotográfica, realizado bajo el
Programa Universitario de Recursos Naturales y Desarrollo Regional sustentable
por la Unidad Académica Multidisciplinaria Agronomía y Ciencias de la Universidad
Autónoma de Tamaulipas, a efecto de que sean considerados en la ampliación
solicitada los municipios de Cruillas, Jiménez y Méndez del Estado de
Tamaulipas.
CONSIDERANDOS
I.- El Instituto Mexicano de la Propiedad Industrial es la autoridad competente
para resolver el presente procedimiento de modificación de la denominación de
origen Mezcal, con fundamento en los artículos 6o., 7o., 7 Bis 2, 160, 161,
163, 164 y 166 de la Ley de la Propiedad Industrial; 1o., 3o. y 4o. del
Reglamento del Instituto Mexicano de la Propiedad Industrial y 1o. y 4o. de su
Estatuto Orgánico.
II.- Por escrito presentado ante este Instituto Mexicano de la Propiedad
Industrial con fecha 11 de agosto de 1997, el C Manuel Cavazos Lerma,
Gobernador Constitucional del Estado de Tamaulipas en nombre y representación
de dicho Estado, solicitó la modificación de la Declaración General de
Protección de la Denominación de Origen Mezcal para incluir en la región
geográfica a los municipios de San Carlos, San Nicolás, Burgos, Miquihuana,
Bustamante, Palmillas, Jaumave y Tula del Estado de Tamaulipas.
Asimismo, como información complementaria, el día 11 de noviembre de
2001, se presentó un estudio en disco compacto y encuadernado, así como la
memoria fotográfica, realizado bajo el Programa Universitario de Recursos
Naturales y Desarrollo Regional sustentable por la Unidad Académica
Multidisciplinaria Agronomía y Ciencias de la Universidad Autónoma de
Tamaulipas, a efecto de que sean considerados en la ampliación solicitadas los
municipios de Cruillas, Jiménez y Méndez del Estado de Tamaulipas.
III.- La Cámara Nacional de la Industrial del Mezcal, A.C., representada por
el Ing. Porfirio Chagoya Méndez, y las cuarenta y cuatro empresas mezcaleras
representadas por el Lic. Robert Young M., en sus citados escritos de
objeciones argumentaron lo siguiente:
- que el derecho del
solicitante de la modificación de la Denominación de Origen Mezcal, en este
caso el Gobierno del Estado de Tamaulipas, ya había precluido al momento de la
presentación de su solicitud en virtud de que el artículo 161 de la Ley de la
Propiedad Industrial, determina que el Instituto otorgará un plazo de dos
meses, contados a partir de la fecha de publicación para que cualquier tercero
que justifique su interés jurídico, formule observaciones u objeciones y aporte
las pruebas que estime pertinentes, y en este caso la solicitud de modificación
fue presentada extemporáneamente, es decir el 7 de agosto de 1997, fecha en la
que ya había fenecido el término legal.
A este respecto cabe señalar que la propia Ley de la Propiedad
Industrial, en su artículo 166 otorga la posibilidad de modificar la
Declaración de Protección de una Denominación de Origen, en cualquier tiempo,
de oficio o a petición de parte interesada, por lo que de conformidad con dicha
disposición no existe preclusión del derecho a modificar los términos
establecidos en una denominación de origen en los dos meses que establece el
artículo 161, ya que éstos se refieren al derecho de un tercero de manifestarse
u oponerse a la solicitud presentada y publicada previa a la declaratoria de
protección. Por lo anterior, el solicitar se incluyan municipios de un Estado
que demuestre que debió estar en la zona de Mezcal es válido en términos de la
Ley de la Propiedad Industrial.
- que el Gobierno del Estado
de Tamaulipas, no cuenta con el interés jurídico necesario, ya que nunca ha
sido reconocido como un estado extractor, productor o elaborador de mezcal,
además de que el C. Gobernador Constitucional del Estado carece de facultades
de representación y, por ende, de interés jurídico para la presentación de la
solicitud de modificación de la Declaratoria General de Protección de la
Denominación de Origen "Mezcal".
En relación con la anterior argumentación, es necesario señalar que la
misma no es acreditada de forma alguna por los oponentes, además de que de
conformidad con la fracción III del artículo 158 de la Ley de la Propiedad
Industrial, queda legalmente acreditado el interés jurídico del Gobierno del
Estado de Tamaulipas.
- que el artículo 166 de la
Ley de la Propiedad Industrial no permite la modificación de los elementos
esenciales de una Declaración General de Protección de una Denominación de
Origen. Para mayor claridad se transcribe a continuación dicho artículo:
ART. 166.- "Los términos de la declaración de protección a una denominación de
origen podrán ser modificados en cualquier tiempo, de oficio o a petición de
parte interesada, siguiendo el procedimiento establecido en este capítulo. La
solicitud relativa, deberá expresar lo exigido por las fracciones I a III del
artículo 159 de esta Ley, y un señalamiento detallado de las modificaciones que
se piden y las causas que las motivan".
Por lo que se refiere a este argumento cabe manifestar que el mencionado
artículo no especifica el tipo de modificaciones permitidas a una declaración
como pretenden hacerlo ver los oponentes.
IV.- El Gobierno del Estado de Tamaulipas, en sus escritos de fechas 7 de
agosto de 1997 y 11 de noviembre de 2001, respectivamente, presenta pruebas para
acreditar que los municipios de San Carlos, San Nicolás, Burgos, Miquihuana,
Bustamante, Palmillas, Jaumave, Tula, Cruillas, Jiménez y Méndez cumplen con
los factores naturales y humanos necesarios para la producción de la bebida
alcohólica mezcal, y por consiguiente para obtener la protección a través de la
Denominación de Origen Mezcal.
CONSIDERACIONES RESPECTO
DE LOS FACTORES NATURALES
Por lo que respecta a los factores naturales, el Gobierno del Estado de
Tamaulipas exhibe copia de algunas hojas del libro "Historia, Geografía y
Estadística del Estado de Tamaulipas" del ingeniero Alejandro Prieto, Editorial
Manuel Porrúa, S.A., 5 de mayo de 1949, de donde se desprende que en varias
municipalidades del Estado de Tamaulipas, como San Carlos, Jaumave, Palmillas y
Miquihuana abunda el maguey y se señala que en el año de 1855 se cultivaban
22,400 plantas de maguey, con un valor de 6,725 pesos; copia de algunas hojas
del libro "Reseña del Estado de Tamaulipas" de Adalberto J. Argüelles, Oficina
Tipográfica del Gobierno del Estado, Ciudad Victoria, 1910, en donde se señala
que la planta del maguey se ve crecer en la mayor parte del territorio de
Tamaulipas, pero especialmente en los municipios de San Carlos de Arteaga, San
Nicolás de Degollado, Burgos, Palmillas, Miquihuana de Canales, C. Tula y
Bustamante; "Estudio para la Instalación de una Fábrica de Vino Mezcal San
Carlos, en Santander Jiménez Tamaulipas", del Ing. Amador Terán Terán, junio de
1994, de donde se desprenden entre otras cosas las características regionales
de clima y suelo; en cuanto al primero se señala que éste es templado cálido,
con precipitación media anual de 600 mm, la altura sobre el nivel del mar es
entre 400 y 700 metros con planicies y lomeríos de magnífica exposición a los
rayos solares; respecto al segundo tenemos que los suelos que se dedicarán al
cultivo del agave son mesetas planas y semiplanas de suelos muy ricos en
calcio, fósforo y potasio, elementos determinantes para obtener plantas con
gran contenido de sacarosa; y Síntesis Geográfica del Estado de Tamaulipas, del
Instituto Nacional de Estadística, Geografía e Informática, donde se incluyen
mapas del Estado y se establece el tipo de climas, suelos, agricultura,
vegetación y posibilidades del uso de la tierra, de donde se desprende su
aptitud para el cultivo de maguey.
V.- Por su parte, los oponentes a la ampliación de la protección de la
Denominación de Origen Mezcal, presentaron pruebas con el fin de demostrar la
improcedencia de dicha solicitud de ampliación. Por lo que se refiere a los
factores naturales, la Cámara Nacional de la Industria del Mezcal, A.C.,
presenta una opinión técnica emitida por la Dirección de Desarrollo Agrícola de
la Secretaría de Desarrollo Agropecuario y Forestal del Gobierno Constitucional
del Estado de Oaxaca, relativa a las dificultades en la clasificación
taxonómica de los agaves y a la situación actual de la clasificación taxonómica
de los agaves utilizados para la producción de Tequila y Mezcal en el Estado de
Jalisco, de la que se desprenden los problemas para contar con una
clasificación taxonómica definitiva de los agaves en México.
En cuanto a la opinión relativa a la producción de Tequila y Mezcal en
el Estado de Jalisco, la misma resulta irrelevante para el caso que nos ocupa,
es decir, varios municipios del Estado de Tamaulipas.
Asimismo, presenta una opinión técnica relacionada con los aspectos
sobre la taxonomía de las especies del grupo Rigidae del Género Agave L. en
México, elaborado por los investigadores Felipe Palma Cruz y Abisal García
Mendoza, del Instituto Tecnológico de Oaxaca y del Jardín Botánico del
Instituto de Biología de la UNAM, respectivamente, de la que se desprende la
dificultad para diferenciar taxonómicamente aquellas especies de agave
productoras de bebidas alcohólicas, como consecuencia de factores como la
topografía, tipo de suelo, clima y forma de reproducción.
En relación con lo anterior, cabe señalar que la existencia o no de una
clasificación taxonómica precisa de los agaves en México no prueba nada
respecto a que existan o no las condiciones geográficas y materiales necesarias
para que los municipios de San Carlos de Arteaga, San Nicolás de Degollado,
Burgos, Palmillas, Miquihuana de Canales, C. Tula y Bustamante del Estado de
Tamaulipas puedan contar con la protección de la denominación de origen Mezcal.
A su vez el Lic. Robert Young M., en representación de las cuarenta y
cuatro empresas mezcaleras, presenta como prueba el documento titulado aspectos
sobre la taxonomía de las especies del grupo rigidae del género agave l. en
México, mismo que fue presentado por el Ing. Porfirio Chagoya Méndez y al cual
se hizo referencia con anterioridad.
Asimismo, presenta un escrito que contiene consideraciones sobre el
cultivo del agave, elaborado por el M.C. Tito Santibáñez Miguel, profesor e
investigador especialista en Genética Vegetal del Instituto Tecnológico
Agropecuario de Oaxaca, dependiente de la Secretaría de Educación Pública, en
que el que se señala que existe una gran diversidad de agaves como consecuencia
de los diferentes ambientes de cultivo, lo que hace que no exista actualmente
una clasificación taxonómica precisa para las agaváceas, y que es el Agave Angustifolia Haw, filogenéticamente el
ancestro de las especies que se utilizan para la producción de mezcal.
Como se señaló con anterioridad, la inexistencia de una clasificación
taxonómica precisa de los agaves no es un argumento válido para demostrar la
imposibilidad de protección de los citados municipios del Estado de Tamaulipas,
ya que lo único que demuestra es la diversidad de agaves en virtud de los
diferentes ambientes de cultivo, y no la existencia o inexistencia de las
condiciones geográficas y materiales indispensables para contar con la
protección de la denominación de origen Mezcal.
Por otro lado, tanto la Cámara
Nacional de la Industria del Mezcal, A.C., como las cuarenta y cuatro empresas
representadas por el Lic. Robert Young M., presentan como prueba, con el fin de
desacreditar el mezcal producido en los municipios del Estado de Tamaulipas,
una fe de hechos llevada a cabo por el Fedatario Público Lic. Omar Abacuc
Sánchez Heras, Notario Público No. 83 del Estado de Oaxaca, de la que se
desprende que se pusieron a su vista once botellas de diversos destilados, para
posteriormente ser llevados al Centro de Control de Calidades, S.A. de C.V.,
quitándoles sus etiquetas y sustituyéndolas con otras numeradas para su
identificación en el laboratorio. Asimismo, el Lic. Robert Young M., exhibe el
resultado de los análisis efectuados por el citado Centro de Control de
Calidades, S.A. de C.V., a las once botellas, unas provenientes de los estados
protegidos actualmente por la Denominación de Origen Mezcal, y otras producidas
por el solicitante de la ampliación, del que señala pueden constatarse las
diferencias existentes entre la bebida protegida por la denominación y las que
no lo están, así como que no cumplen con la Norma Oficial Mexicana de Mezcal.
Sobre este particular cabe
señalar que aun y cuando el Centro de Control de Calidades, S.A. de C.V. cuenta
con el reconocimiento de la Secretaría de Salud, es necesario distinguir que
una cuestión es que se encuentre autorizado para realizar determinados análisis
y otra distinta es que se encuentre facultado para determinar si se cumple o no
cierta norma oficial, cuestión que debe ser determinada por un organismo de
certificación acreditado por la Dirección General de Normas, dependiente de la
Secretaría de Economía, situación que no se acredita en el presente asunto. Por
otro lado, la citada fe de hechos únicamente se remite a señalar que se
tuvieron a la vista once botellas de mezcal de determinadas marcas, pero en
ningún momento se hace constar el origen de dichas botellas, es decir, por
quien fue elaborado dicho producto.
Además, ofrece como prueba la pericial físico química de los suelos en
las áreas geográficas determinadas en la Declaratoria General de Protección de
la Denominación de Origen Mezcal y en la de los solicitantes; periciales
microclimáticas consistentes en la irradiación, precipitación pluvial,
insolación, temperaturas máximas y mínimas y humedad relativa, a efecto de que
se dictamine sobre lo conducente en las áreas geográficas determinadas en la
Declaratoria General de Protección de la Denominación de Origen Mezcal y en la
de los solicitantes; pericial botánica para determinar los agaves producidos en
las regiones que se pretenden incorporar para la protección de la denominación
de origen Mezcal; y pericial físico química en materia organoléptica
consistente en el estudio sobre la cantidad de azúcares y de alcoholes tanto de
etanoles como metanoles.
VI.- Respecto a estas pruebas, este Instituto de conformidad con el artículo
162 de la Ley de la Propiedad Industrial, solicitó un dictamen técnico al
Centro de Investigación y Estudios Avanzados del Instituto Politécnico Nacional
(CINVESTAV), tal y como se citó en el capítulo de antecedentes, el cual fue
elaborado por el Dr. Luis Herrera Estrella, Investigador Titular de la Unidad
de Biotecnología del Centro de Investigación y Estudios Avanzados del Instituto
Politécnico Nacional de Irapuato, Guanajuato, y el biólogo José López Bucio, de
septiembre de 2000, referente, en este caso, al Estado de Tamaulipas, el cual
se transcribe a continuación:
Previamente nos permitimos hacer una breve referencia al currículum del
Dr. Luis Herrera Estrella:
El Dr. Luis Herrera Estrella es ingeniero bioquímico egresado de la
Escuela Nacional de Ciencias Biológicas del IPN. Posteriormente realizó
estudios de postgrado en el Centro de Investigación y Estudios Avanzados del
IPN y en la Universidad Estatal de Gante en Bélgica. El Dr. Herrera es
actualmente profesor titular del Departamento de Ingeniería Genética de la
Unidad de Biotecnología Vegetal del Cinvestav, del cual fue fundador y
organizador. Dicho departamento cuenta con 20 investigadores y ha graduado a
más de 45 doctores en ciencia y 25 estudiantes de maestría, y es considerado
como uno de los mejores grupos de Biotecnología Vegetal en América Latina.
El trabajo de investigación del Dr. Herrera ha quedado plasmado en más
de 100 publicaciones en revistas y libros internacionales de prestigio, entre
las que destacan 5 publicaciones en la revista Nature (London), 3 en la revista
Science, 5 en la revista EMBO Journal, 1 en la serie Annual Review of Plant
Physiology y 1 la revista Cell. Dos de sus publicaciones son consideradas como
artículos clásicos en el área de la
Biotecnología vegetal. La relevancia del trabajo científico del Dr. Herrera se
ve reflejada en más de 2350 citas que han recibidos sus publicaciones,
así como por 4 premios internacionales y 2 nacionales que le han sido
otorgados.
En el ámbito del desarrollo tecnológico el Dr. Herrera también ha
realizado importantes contribuciones que han sido reconocidas con 4 patentes
internacionales y dos más que están en trámite. Las aportaciones tecnológicas
más importantes del Dr. Herrera son el desarrollo de la tecnología que permite
la introducción de material genético en células vegetales y que es la
herramienta fundamental para la obtención de variedades mejoradas de plantas
por ingeniería genética y el desarrollo de plantas transgénicas que requieren
menos fertilizantes para su crecimiento óptimo.
El Dr. Herrera es presidente de la Sociedad Internacional de Biología
Molecular de Plantas, miembro del Consejo Científico de las empresas Pulsar y
Paradigm Genetics, miembro del Consejo Asesor del Programa de Biotecnología de
la UNESCO, del Programa de Biotecnología para América Latina de la Universidad
de las Naciones Unidas y del Instituto de Investigación Donald Danford. El Dr.
Herrera es uno de los 25 investigadores latinoamericanos cuyos programas de
investigación son financiados por el Instituto Médico Howard Hughes.
"DICTAMEN TECNICO
SEPTIEMBRE 2000
Los agaves mezcaleros en
México.
En México existen al menos 7 especies de agave cultivadas y silvestres
que son utilizadas para la producción de mezcal. Entre los agaves mezcaleros
destacan el "espadín" (Agave angustifolia
Haw.), que es el más cultivado y utilizado para la fabricación del mezcal.
En orden de importancia le siguen el "arroqueño" (Agave americana L.), el "cirial" (Agave Karwinskii Zucc.) y el agave "barril" (Agave rodacantha Zucc.), el "mexicano" (Agave macrocantha) y el maguey "cincoañero" (Agave canatala roxb). Entre los más famosos y apreciados agaves
silvestres por la calidad del mezcal que se obtiene está el "tobala" (Agave potatorum Zucc.).
En términos generales, se podría decir que el agave crece en suelos
rocosos arcillosos, bien drenados y pobres en nutrientes. Aunque el agave es
relativamente tolerante a la sequía, esta planta es relativamente sensible a la
salinidad, sobre todo en estado juvenil, pero son pocos afectados por altas
concentraciones de calcio o metales pesados como el cobre y el zinc. El PH
óptimo del suelo donde puede crecer el agave es entre 5 y 8. Este amplio rango
permite explicar su gran adaptabilidad a suelos de características muy diversas
(Granados, 1993.).
En lugares donde las condiciones climáticas y edáficas son extremosas,
como son las zonas áridas del país, el establecimiento de la agricultura es muy
difícil por la escasez de agua. Así, los recursos silvestres adaptados son de
importancia mayúscula para los habitantes de estas regiones. Uno de esos
recursos vegetales es el género Agave, el cual posee una serie de
características biológicas que le permiten crecer exitosamente bajo condiciones
de carencia de agua en las que la mayoría de los cultivos no pueden
establecerse.
REGIONES INCLUIDAS EN LA
DENOMINACION DE ORIGEN
De acuerdo a los artículos 161 y 162 de la Ley de la Propiedad
Industrial, el Gobierno Federal ha otorgado la denominación de origen Mezcal a
ciertas regiones de los estados de Oaxaca, Guerrero, Durango, San Luis Potosí y
Zacatecas. La denominación de origen concede a estos lugares la exclusividad de
siembra y cultivo del agave para la producción de mezcal. Geográficamente, los
estados mencionados, se extienden formando un corredor norte-sur que atraviesa
también parte de las entidades de Jalisco, Guanajuato, Michoacán y tiene
estrecha colindancia con la parte sur de Tamaulipas, sin que estas últimas
estén incluidas en la denominación de origen del mezcal.
INFORMACION GEOGRAFICA,
CLIMATICA Y EDAFOLOGICA DE LAS REGIONES INCLUIDAS ACTUALMENTE EN LA
DENOMINACION DE ORIGEN MEZCAL
A continuación se presentará una descripción general de la localización
geográfica e información sobre las condiciones climáticas y edafológicas prevalentes
en las regiones incluidas en la denominación de origen del mezcal.
Región del Altiplano Potosino-Zacatecano.
El Altiplano Potosino, se encuentra entre el paralelo 21° 52’ latitud N,
y el paralelo 24° 36’ latitud N, y entre el meridiano 99° 35’ y el meridiano
102° 37’ de longitud. Ocupa aproximadamente dos terceras partes del Estado de
San Luis Potosí y aproximadamente un tercio del Estado de Zacatecas.
Clima: El clima es semiseco (BSI Kwlw), con características que pueden
variar localmente de semicálidos a templados y precipitación media anual entre
250 y 500 mm, esta lluvia se recibe en los meses de mayo a octubre.
El clima árido que prevalece en la zona, se debe a que se ubica dentro
de la influencia del cinturón de altas presiones atmosféricas, en donde
predominan los vientos descendentes y la precipitación es escasa.
El Altiplano Potosino tiene un clima particular debido a la presencia de
los sistemas montañosos longitudinales y sus depresiones (Almaraz, A.N. 1984).
Tradicionalmente, la especie utilizada para la producción del mezcal en
el Altiplano Potosino-Zacatecano es el maguey verde o "mezcalero" (Agave salmiana var crassispina Trel.). Este
agave tiene una distribución geográfica que comprende los estados de Durango,
Zacatecas y San Luis Potosí. En Zacatecas y San Luis Potosí, además se
encuentra el Agave Crassispina var culta Trel., conocido como "maguey
manso".
Las poblaciones de Agave Salmiana
var Crassispina se localizan principalmente en áreas de escasa pendiente;
en altitudes que van de 1800 a 2400 msnm, con temperaturas de 16 a 18°C y
precipitaciones del orden de 326-503 mm anuales (Martínez, 1988).
Suelos: En el Altiplano Potosino-Zacatecano predominan los litosoles,
suelos sin desarrollo con profundidad menor a 10 cm, también se encuentran
Feozems, Xerosoles y Regosoles. Todos ellos son propios de zonas áridas y
semiáridas, que se caracterizan por ser pobres en materia orgánica y ricos en
carbonato.
Oaxaca.
La siembra del agave en Oaxaca se realiza en los terrenos más diversos,
desde aquellos con inclinación acentuada en regiones serranas, hasta en los
Valles del Centro del Estado.
El territorio de Oaxaca está ocupado principalmente por la Sierra Madre
del Sur y sus provincias que en conjunto representan más del 80% de la
superficie estatal. A lo largo de su superficie, se presentan una amplia
variedad de condiciones altitudinales, microclimáticas, y de suelos que
soportan ecosistemas con características particulares.
Climas: La región que ocupan los municipios de Sola de Vega, Ocotlán y
Zimatlán se encuentra bajo la influencia de climas semicálidos, en los que se
presentan temperaturas anuales de 18 a 22°C. La precipitación total anual es
baja, pues su rango va de 600 a 800 mm.
Suelos: En la zona mezcalera de Oaxaca predominan los Litosoles,
Regosoles y Feozems. Los mapas municipal de climas del Estado de Oaxaca se
presentan en el anexo 2.
INFORMACION GEOGRAFICA DE
LA REGION SOLICITANTE
Tamaulipas.
A lo largo del territorio del Estado de Tamaulipas se encuentran
diferentes serranías, como son la Sierra Madre Oriental (13% de la superficie
estatal), la Sierra los Borregos, la Sierra Mocha y la Sierra Borrada.
Climas: Los climas de Tamaulipas responden fundamentalmente a la
influencia de tres condiciones geográficas que son: la latitud a la que se
encuentra la entidad, su cercanía al Golfo de México, y la altitud de sus
tierras. La presencia de las cadenas montañosas de la Sierra Madre Oriental,
también provoca efectos notables en el clima.
En los municipios próximos a la sierra que comprende los municipios de
San Carlos, Palmillas, Tula y Ocampo predominan los climas semicálido subhúmedo
con lluvias en verano, y semicálido subhúmedo con lluvias escasas todo el año.
La precipitación total anual está en el rango de los 400-600 mm y la
temperatura media varía en el rango de los 17-C (Miquihuana)-22_C (Jaumave).
Suelos: En orden de importancia se encuentran Xerosoles, Rendzinas y
Litosoles. Todos son suelos poco profundos, típicos de regiones semiáridas.
Vegetación: Se pueden encontrar distintos ecosistemas dependiendo de la
región en particular, entre las especies vegetales destacan Prosopis laevigata (Mezquite), Quercus sp (Encino), Agave lechuguilla
(lechuguilla) y Agave sp (Maguey). Los mapas municipal y de climas del Estado
de Tamaulipas se presentan en el anexo 5.
CONCLUSIONES
1.1. Conclusiones particulares:
El análisis técnico de la información geográfica, climática y
edafológica correspondiente a los municipios incluidos en la denominación de
origen del Mezcal y de los municipios solicitantes permite concluir lo
siguiente:
A.) Existen grandes variaciones de tipo geográfico dentro de los estados
incluidos en la denominación de origen del Mezcal. En este sentido, el Estado
de Oaxaca presenta más variaciones de tipo microclimático y edafológico que
toda la región del Altiplano Potosino-Zacatecano.
B.) Algunos de los municipios solicitantes comparten más características de
tipo biogeográfico con municipios incluidos en la denominación de origen que
las regiones ya incluidas en la denominación de origen del Mezcal entre sí. Por
ejemplo, el Municipio de San Felipe, Gto., se puede agrupar en una misma región
geográfica con los estados de San Luis Potosí y Zacatecas, los cuales a su vez
son muy distintos geográficamente de los estados de Guerrero y Oaxaca.
C.) A lo largo y ancho de México, existen regiones que presentan condiciones
adecuadas para el crecimiento y desarrollo del agave, que comprenden tanto a
los municipios ya incluidos en la denominación de origen y los municipios que
solicitan ser incluidos, como otros lugares aún no considerados legalmente para
la denominación de origen Mezcal. Las regiones que naturalmente se prestan para
el crecimiento del agave se pueden definir porque comparten las siguientes
características:
1) Son
territorios de geografía accidentada, atravesados por cadenas montañosas
(comúnmente la Sierra Madre Occidental, la Sierra Madre Oriental, el eje
Neovolcánico Transversal y la Sierra Madre del Sur).
2) Son
municipios localizados entre los 1000 y 2000 metros sobre el nivel del mar.
3) Poseen
climas semisecos cálidos a templados o semicálidos, propios de regiones áridas
o semiáridas.
4) La
precipitación total anual está en el rango de los 400-800 mm, es decir son
zonas donde la lluvia es generalmente escasa.
5) Poseen suelos poco profundos y pobres en materia orgánica.
1.2. Conclusión general:
Las regiones de los estados solicitantes como los ya incluidos en la denominación
de origen, presentan características naturales para el cultivo del Agave.
Aun cuando se presentan diferencias geográficas de orden regional, estas
diferencias existen aun entre los estados y municipios a los que se ha otorgado
la denominación de origen. Por lo tanto no existen argumentos de orden
territorial, fisiográfico, climático o edafológico para excluir al Estado
solicitante como centro productor de Agave y en consecuencia de la producción
de las bebidas alcohólicas obtenidas de estas plantas".
VII.- Con fecha 13 de marzo de 2001, el Ing. Porfirio Chagoya Méndez, en
representación de la Cámara Nacional de la Industria del Mezcal, A.C., presentó
un escrito objetando el dictamen técnico antes transcrito en el que manifestó
lo siguiente:
- "las características naturales que son similares entre un municipio y
otro o entre un estado y otro, no son suficientes para determinar los factores
humanos necesarios para la elaboración de mezcal, ya que como lo señala la
propia investigación realizada por el Biólogo José López Bucio y el Dr. Luis
Herrera Estrella, estas características pueden darse o no, incluso dentro de
los propios estados que cuentan con la Denominación de Origen Mezcal,
anteponiéndose por lo tanto a éstas, los factores humanos.
- que no se han probado los factores humanos para la producción de
mezcal, como la tradición, la especialización en determinado arte u oficio o la
utilización de procesos especiales.
- que es irrelevante la existencia de materia prima en el territorio del
solicitante de la ampliación debido a que son los factores humanos los que
marcan la diferencia entre los diversos destilados de agave.
De dichas objeciones podemos desprender que el oponente acepta que la
región que se
pretende proteger con la solicitud de ampliación de la Denominación de Origen
Mezcal, cumple con los factores naturales indispensables para la elaboración de
la bebida alcohólica mezcal, a saber, características de suelo, temperatura,
humedad, altitud, clima y materia prima, entre otras, en virtud de que no
rebate este punto sino que se limita a señalar que no se determinan ni se
prueban los factores humanos.
Por otra parte, del dictamen
técnico emitido por el CINVESTAV, puede constatarse que los municipios del
Estado de Tamaulipas que solicitan su incorporación a la Denominación de Origen
Mezcal, cuentan con las características geográficas necesarias para el cultivo
del agave y por lo tanto aptas para la producción de mezcal.
Consecuentemente, podemos
concluir que por lo que respecta a uno de los dos elementos necesarios para
contar con la protección de una denominación de origen, es decir, los factores
naturales, los municipios que se pretenden incluir dentro de la zona de
protección de la Denominación de Origen Mezcal, cumplen con los mismos.
VIII.- CONSIDERACIONES SOBRE LOS FACTORES HUMANOS
Ahora bien, por lo que respecta a los factores humanos, el solicitante
señala en su solicitud del 7 de agosto de 1997, una descripción detallada del
proceso de producción de los agaves, la cual se transcribe a continuación:
"CULTIVO DE LA PLANTA.
La variedad de maguey que se cultiva en forma silvestre y con la intervención
del hombre, es el de cerro, bruto o cenizo (Esperrima Jacobi, Amarilidaceas).
En la actualidad, las piñas para la producción de mezcal son localizadas en su
mayoría en forma silvestre, existiendo éstas de acuerdo a estudios hechos
recientemente en una cantidad de 350 plantas en etapa de producción por
hectárea en los municipios de San Carlos, Burgos y San Nicolás.
Los terrenos disponibles para el cultivo del agave, forman declives o
son lo suficientemente altos para evitar una retención prolongada de la
humedad, que en exceso es perjudicial a la planta por ser ésta del tipo que
requiere poca agua para su desarrollo, se utilizan también terrenos en
soborucos (zonas pedrogosas) que reúnen características como las anteriores
respecto a la humedad.
La preparación de la tierra, incluye el desmonte cuando es necesario,
arado profundo, arado de discos y rastreo. Entre cultivo y cultivo, se deja
descansar la tierra para su restauración, por periodos de uno a tres años.
La época adecuada para la plantación del agave es la de lluvia, a fin de
que la planta no carezca del agua indispensable para la primera etapa de su
desarrollo. La distancia entre agave y agave (melga) es de 4.00 metros,
suficientes para que el tractor efectúe sus labores de limpia y aflojamiento de
la tierra -muy necesario-para el cultivo y con lo cual se evita también el
deslave y erosión. La distancia a lo largo entre cada planta es de 1.30 metros.
La semilla que se planta es el hijuelo o retoño que crece alrededor de
los agaves hasta los 3 o 4 años de edad, el cual es cortado y barbeado (se
cortan las pencas de la base) dejándolo secar en el mismo campo por algunos
días, para trasladarlo después al lugar en que serán plantados, previa
selección de aquellos que reúnan las características más adecuadas que
garanticen un desarrollo normal, como son: carencia de plagas, tamaño,
condiciones óptimas, que provengan de agaves bien cultivados.
Al año de plantado el agave, se efectúa una inspección ocular para
determinar aquellos que no han logrado un desarrollo normal y se desechan,
reponiéndolos con nuevos agaves de tamaño un poco mayor que los plantados
originalmente.
En las tierras en que además de agave se siembra maíz durante los tres
primeros años, al terminar la escarda en el primer año, se desatierra el agave
con azadones o talaches.
En el segundo año al terminar la pizca de maíz, se repite el desatierre,
volviéndolo a hacer al año siguiente y hasta su madurez, se hace la limpia de
maleza que crece alrededor del agave, efectuándose esta labor en forma manual.
En los terrenos donde no se siembra maíz (seborucos) la limpia se realiza desde
el primer año. Para facilitar la labor de limpia tanto manual como mecánica, se
hace un barbeo de las pencas laterales que dan a las melgas.
Generalmente después de siete años, la planta alcanza su grado óptimo de
madurez, aunque no se logra en toda la plantación y se inicia la jima de la
misma, lo cual es una operación que consiste en cortar las pencas en su base,
partir la cabeza o piña en dos y descogollar. Las cabezas o agaves así jimadas,
sirven como materia prima en la elaboración del mezcal. Las pencas al quedar en
la tierra, se aprovechan como fertilizante orgánico."
Asimismo, se señala en la solicitud que el mezcal "es la bebida
alcohólica obtenida por destilación de mostos preparados con los azúcares
extraídos del tallo y base de las hojas de los agaves mencionados en el punto
anterior, sometidos previamente a fermentación alcohólica con levaduras,
permitiéndose adicionar hasta un 40% de otros azúcares en la preparación de
dichos mostos, siempre y cuando no se eliminen los componentes que le dan las
características a este producto."
Por otra parte se detalla la técnica de cultivo en la forma siguiente:
"Se cultiva totalmente de temporal requiriendo labores de preparación del
terreno consistentes en: barbecho, rastreo, desempiedre, trazo y apertura de
cepas, a la cual la plantación y posteriormente las labores de cultivo que
consisten fundamentalmente en 2 escardas y deshierbes anuales, el barbecho o
chaponeo que se hace cada 2 años y que consiste en despuntar las hojas. A
partir del 2o. y 3er. año se inicia la fertilización y desde el 3er. año la
producción de hijuelos en número aproximado de 2 por planta sobre el 80% de la
población, mismos que pueden ser vendidos para semilla o incrementar las
plantaciones.
La cosecha se efectúa desde el 6o. hasta el 11o. año de acuerdo con la
atención que se le haya prestado al cultivo, y consiste en arrancar la piña,
jimarla o cortarle las hojas y acarrearla, obteniéndose un peso promedio de 20
a 36 kilogramos por cabeza, en una densidad de siembra de 2,500 plantas por
hectárea."
Así también, dentro de la solicitud se hacen algunos señalamientos sobre
la tradición del mezcal en el Estado de Tamaulipas, mismos que a continuación
se transcriben:
"El folklore como conocimiento de las tradiciones y costumbres de un
pueblo no está alejado del Estado de Tamaulipas, por lo contrario está
íntimamente ligado a su historia y prevalece hasta nuestros días con
característicos matices que identifican el modo de ser tamaulipeco.
Desde la colonización del Nuevo Santander (hoy Tamaulipas) se remontan
los antecedentes de elaboración de un caldo espirituoso que los indígenas
consumían en la celebración de fiestas y mitotes religiosos, que estaban
asociadas con las ofrendas que hacían a los dioses por sus buenas y abundantes
cosechas de granos. En la bonanza minera colonial en la Sierra de Tamaulipa
Nueva (hoy San Carlos), el constante flujo humano motivó el nacimiento de una
industria vinatera local debido a la abundancia de magueyales, de donde se
obtenía el famoso "mezcal de San Carlos", que en su época de auge los
conocedores de este licor, colocaban a la altura del tequila de Jalisco tan
generalmente afamado en el país. Hoy día su elaboración sobrevive con dos
siglos a cuestas y simboliza el licor tamaulipeco por excelencia.
En el Estado de Tamaulipas las plantas de maguey se ven crecer en la
mayor parte del territorio, especialmente en los municipios de San Carlos de
Arteaga, San Nicolás de Degollado, Burgos, Palmillas, Miquihuana de Canales,
Tula y Bustamente, siendo los tres primeros pueblos donde existen el mayor
número de fábricas del vino de mezcal.
Para demostrar el auge y reconocimiento del mezcal de esta región, baste
señalar algunos datos sobresalientes, como fueron la expedición de una Real
Orden en 1785 en Aranjuez, para que se procediera a extinguir en la Nueva
España las bebidas prohibidas, pues éstas competían muy severamente con los
vinos de Europa. En la lista se incluían los productores siguientes: Acapulco,
Apan, Bolaños, Charcas, Chiapas, Chihuahua, Chilapa, Coahuila, Colima,
Cuernavaca, Fresnillo, Guadalajara, Oaxaca, Puebla y Santander (Tamaulipas).
Tan sólo en 1837, Tamaulipas llegó a exportar más de 22 mil plantas de
maguey, el precio del mezcal extraído en ese tiempo rebasó los doce mil
quinientos pesos de ese entonces.
Fue tal el reconocimiento a la buena calidad del mezcal, que en 1899 fue
premiado en una de las más grandes exposiciones, como fue la de París, Francia.
Datos oficiales publicados en el Anuario Estadístico correspondiente al
año de 1908, se observa que entre muchas producciones consideradas de
importancia, sobresalía la referente a la producción de mezcal que ascendía a
1680 hectolitros con un valor aproximado a $45,450.00, cifras que se elevaron
al siguiente año a una cantidad de 6,500 hectolitros con un valor de
$250,000.00, lo anterior debido a que los municipios antes señalados poseen
extensos magueyales silvestres, puesto que la especie que produce vino de
mezcal nace, crece y llega al periodo de la producción sin requerir el menor
trabajo de parte de quien recibe el provecho de esa producción."
Por último se señala que: "Datos más recientes indican que en el periodo
entre 1930 y 1970 existieron más o menos 40 fábricas solamente en la región de
San Carlos..."
Como un dato estadístico, se establece en la solicitud que existen más
de 6 millones de plantas de agaves de las que cada año maduran la octava parte
o sea 785,000 plantas, con un peso de 47,124 toneladas de cabezas con los
cuales se puede elaborar 6 millones de litros de mezcal cada año, al
industrializar 14,400 toneladas.
Se anexan también a la solicitud copias de algunos libros, mismos que se
citan líneas abajo, de los cuales se desprenden datos históricos sobre la
tradición de la producción de la bebida alcohólica mezcal desde el siglo XVI. A
manera ejemplificativa se transcriben algunos datos:
EL MEZCAL
"Durante la colonia, el auge mezcalero de la región llegó a su punto
máximo gracias a las actividades mineras, pues en la sierra de San Carlos había
grandes vetas de oro, zinc, cobre, hierro y mármol, por tal motivo era común
que los propietarios de esa industria utilizaran indirectamente esta bebida de
consumo popular para embriagar a los peones, y así lograr mayor rendimiento en
sus faenas, pues el alcohol les evitaba la fatiga.
En 1769 fue nombrado gobernante de Nuevo Santander Vicente González
Santianés que se caracterizó por sus abusos y explotación a los indios.
Se dio cuenta que con el mezcal y los juegos se apoderarían de las
conciencias y al poco tiempo de gobierno se instaló varios destilerías de
maguey en las cercanías de San Carlos."
"El mezcal representa en 1850 un importante antecedente de la industria
tamaulipeca. Alejandro Prieto señala que en la Villa de Degollado, antes
llamada San Carlos: "se elabora un aguardiente mezcal de la mejor calidad, que
los conocedores de este licor colocan a la altura del mezcal de Tequila del
Estado de Jalisco, tan generalmente afamado en el país".
En las Villas de Jaumave, Palmillas y San Carlos, abundaba en esa época
el maguey de cuyas plantas fabricaban el vino mezcal y "bebidas fuertes...."
Tan sólo en 1837, Tamaulipas llegó a exportar más de 22 mil plantas de
maguey. El precio del mezcal extraído en ese tiempo rebasaba los doce mil
quinientos pesos."
"A finales del siglo XIX y principios del XX existieron en Tamaulipas
haciendas que entre otras actividades se dedicaban a la producción casera de
mezcal. Aún se recuerdan algunos ranchos que lograron fama por tan singular
explotación: "Los Quiotes", "Santa Teresa", "Unión Morales", "El Estanque", "La
Meca", propiedad de la familia Terán; "La Garita", de Jesús Anaya; "Mascorro"
de Ramón Montelongo y "El Caracol" de Virgilio Anaya.
El procedimiento para su fabricación es en forma tradicional: se cortan
las pencas de maguey o lechuguilla. Se encilan tapándolas con tierra durante
quince días. Posteriormente se muelen y el producto se deja reposar en pilas
para lograr un alto índice de fermentación. Ya en espuma, a través de una
canaleta se pasa a una olla de barro para su cocimiento, y después al alambique
para su refinamiento y obtención del "ordinario", que es la primera fase o
calidad del mezcal.
Después se vacía a un tanque de madera, utilizando una manguera conocida
como "culebra" y al poco tiempo se obtiene la "flor" o sea el mezcal
concentrado no apto para consumo, debido a que puede alcanzar fácilmente la
fermentación. La "flor" se rebaja con "cabezas" o "sobras" y enseguida se pasa
al alambique para que el "puntero" utilizando una medida llamada "pesa licor"
ratifique que el mezcal tenga 22 grados G.L."
RESEÑA DEL ESTADO DE TAMAULIPAS (Adalberto J. Argüelles. Oficina
Topográfica del Gobierno del Estado. C. Victoria. 1910. Páginas 290-291). "El
vino mezcal extraído de la planta del maguey y que en Tamaulipas es visto como
el mejor tequila del Estado de Jalisco, forma parte de la industria vinícola y
su producción no sólo cubre el consumo que de él se hace en la generalidad de
los Municipios del Estado, sino que se extrae en grandes proporciones para
algunas otras partes del país, pero principalmente para el vecino Estado de
Nuevo León.
La producción del mezcal varía anualmente en virtud de estar en relación
con el número de fábricas que se registran para hacer su destilación. De los
datos oficiales dados a conocer por la Dirección General Técnica del Estado
correspondientes al año de 1908, que son los que nos han servido para tomar los
nuestros, aparece que durante ese año funcionaron cincuenta y tres fábricas con
una producción media de 1,680 hectolitros con un valor aproximado de $45,450
00, cifras que a nuestro juicio pueden elevarse más del cuádruple, según el
monto verdadero que puede destilarse, visto el número de fábricas que funcionan
en el año; pues es increíble o imposible que a cada una de esas fábricas se le
calcule una producción media anual de treinta y uno hectolitros que equivale
poco más o menos a unos diez litros diarios, razonamiento que comprueba que el
total de la producción de mezcal puede aumentarse, sin temor de pecar de
exagerados, a la cantidad de 6,500 hectolitros con un valor de $250,000.00."
TAMAULIPAS. LA TIERRA DEL BERNAL
"Durante la bonanza minera colonial en la sierra de la Tamaulipa Nueva
(hoy de San Carlos), el constante flujo humano motivó el nacimiento de una
industria vinatera local debido a la abundancia de magueyales, de donde se
obtenía el famoso mezcal de San Carlos. Hoy en día su elaboración sobrevive con
dos siglos a cuestas y simboliza el licor tamaulipeco por excelencia."
IX.- Este Instituto, de conformidad con lo dispuesto en el artículo 162 de
la Ley de la Propiedad Industrial, se allegó de un dictamen histórico, el cual
fue elaborado en abril de 2001, por el Dr. Octavio Herrera Pérez, doctor en Historia
por El Colegio de México, quien actualmente presta sus servicios profesionales
en el Instituto de Investigaciones Históricas de la Universidad Autónoma de
Tamaulipas, mismo que se transcribe a continuación:
"DICTAMEN QUE DEMUESTRA
LA HISTORICIDAD DE LA ELABORACION DE MEZCAL EN EL ESTADO DE TAMAULIPAS
Como el título lo indica, la propuesta fundamental del presente
documento es hacer una exposición demostrativa acerca de la tradición histórica
existente en el Estado de Tamaulipas en materia de la elaboración del mezcal.
Para ello, se planteará un esquema articulado básicamente por medio de las
noticias de primera mano escritas por testigos de la época, justo del momento
en que esta industria artesanal tuvo su origen y de las razones que motivaron más
tarde su arraigo definitivo. Naturalmente que se trata de un tema sobre el que
se puede escribir una obra bibliográfica mayor, en virtud de la suficiencia
documental que existe en diversos archivos históricos tanto locales como
nacionales, pero ello implica tiempo y una precisa metodología de
investigación. Sin embargo, por ahora, nos bastarán dichos testimonios para
comprobar la estrecha vinculación que ha tenido y sigue teniendo la elaboración
de mezcal en la esencia de la cultura popular tamaulipeca.
Finalmente, se centrará la atención en tratar de explicar las causas del
decaimiento de esta actividad vitivinícola y de la percepción externa de que en
Tamaulipas no existe tal tradición.
LOS REFERENTES
PRIMIGENIOS
Como toda planta útil a la alimentación, el maguey ha estado en interés
del hombre desde los primeros periodos del poblamiento de América y en
particular del espacio que hoy ocupa la República Mexicana, un territorio en el
que esta especie vegetal tuvo una amplia difusión en diversos ecosistemas,
preferentemente en aquéllos con ambientes secos. Tal vínculo tiene en
Tamaulipas una prueba arqueológicamente documentada. Se trata de las
investigaciones efectuadas en la década de 1950 por el arqueólogo Richard
MacNeish en la Sierra de Tamaulipas y en las cuevas del cañón de La Encantada,
Municipio de Ocampo, sobre la Sierra Madre Oriental. En estas últimas
especialmente, entre las capas estatigráficas del piso de las cuevas, la
presencia de las fibras del agave demostró su utilización en la dieta de los
primeros núcleos de civilización indígena que habitaron la entidad.
Más tarde, los indios huastecas, ocupantes de la región meridional de
Tamaulipas como igual lo hacían en un extenso territorio de la cuenca baja del
Pánuco, tuvieron un vínculo estrecho con el maguey y en particular con el
pulque, una vez que esta bebida se difundió por todo el mundo mesoamericano.
Para el caso de los indios nómadas del Tamaulipas meridional, su
contacto con el maguey fue mucho más primario, apenas en la utilización de su
piña como alimento, producto que ya en tiempos históricos los cronistas
coloniales denominaron como "mezcal" o "mezcale". Tal fue el caso del
testimonio escrito por el capitán Alonso León, un amplio conocedor del
territorio que hoy en día forma el Noroeste de México y que en el siglo XVII
pertenecía a la jurisdicción política del Nuevo Reino de León. Así, al hablar
sobre los hábitos de los nómadas de la región, no dejó de mencionar en un
primer término la utilización de este recurso alimenticio, vital para los
indios en la inclemente época invernal:
Las comidas generales suyas son, en invierno, una que llaman mezcale;
que hacen cortando las pencas a la lechuguilla; y aquel corazón, con el
principio de ellas, hacen barbacoa. Dura dos días con sus noches el cocer: y
aquel jugo y carnaza comen, mascándolo y chupándolo. Tiran las hebras; por
encima de lo cual andan y duermen; y esto dura mientras el tiempo no calienta,
porque entonces se les daña. Faltándoles la comida, las vuelven a coger,
pisadas, y resecas al sol; las muelen en unos morteros de palo, de que usan en
general, aquel polvo comen. Esta comida es caliente, no de mucha sustancia,
pues en este tiempo andan flacos y adelgazados. Es purgativa; cómenla caliente
y fría, como más les agrada. Pueden guardar muchos días.
Y es que la distribución fitogeográfica del maguey tiene áreas bien
definidas en el Noreste, siendo las serranías en especial los sitios de mayor
abundancia de esta planta, a donde acudían los nómadas a encontrar su sustento,
en el tiempo en que el frío reducía sensiblemente los frutos que se producían
en la llanuras. Ello lo corroboró el miliciano y cronista del Nuevo Santander,
hoy Tamaulipas, José Hermenegildo Sánchez García, ya en la segunda mitad del
siglo XVIII, al narrar que inclusive los indios nómadas hacían recorridos
específicos para obtener éste y otros productos necesarios para sobrevivir, al
señalar que los jefes militares de la provincia debían extenderles "licencias
por un mes para que se fueran a mantener en sus territorios con mezcal,
mezquite o tunas."
ORIGENES COLONIALES DEL
MEZCAL
En base a las fuentes históricas, la distribución botánica del maguey en
Tamaulipas se ubicaba preferentemente sobre sus sierras, sobre todo en la
llamada sierra de Tamaulipa Nueva, más tarde conocida -hasta hoy en día- como
Sierra de San Carlos. El mismo cronista Sánchez García nos ofrece otra
interesante referencia en este sentido, al decir que:
Esa sierra de Tamaulipa siempre fue y ha sido muy bastada de
mantenimientos pues desde el año de sesenta (1760) que empecé yo a andarla,
como antes he dicho, la vi poblada de mucho maguey, que es una planta que de
todos modos usa el género humano de ella para su manutención.
Por tal motivo, desde antes de la colonización novohispana de la entonces
llamada Costa del Seno Mexicano (que pasaría a ser precisamente la colonia del
Nuevo Santander, fundada entre 1748 y 1755), los indios nómadas del Noreste
tuvieron en la Sierra de Tamaulipa Nueva un sitio de refugio y de
abastecimiento, sobre todo frente al acoso esclavista de los colonos y
encomenderos del Nuevo Reino de León, al grado de que llegaron a considerarla
como un verdadero "bolsón de gentiles". Inclusive esta sierra no fue parte del
primer esfuerzo colonizador del coronel José Escandón, conde de Sierra Gorda,
fundador del Nuevo Santander, porque aún constituía un reducto de los indios
naturales de la región. Sería hasta finalizar su gobierno, hacia 1766, cuando
se ordenó el establecimiento de una población en el Potrero de las Nueces, un valle
situado en el interior de esta montaña. Y aunque Escandón no pudo ya culminar
esta empresa, sería el descubrimiento de unos yacimientos argentíferos los que
desencadenarían el súbito interés sobre la sierra de la Tamaulipa Nueva.
Pero inclusive en este singular episodio tuvo que ver indirectamente la
planta de maguey, según nos lo notifican Toribio de la Torre y coautores, unos
historiadores oficiales de la década de 1840, quienes señalan que quien dio
aviso de estas mineras fue "un bárbaro de la nación mezcalera (quien) descubrió
en 1767 una veta de plata, en el sitio donde hoy está situado el pueblo (el
real de San Nicolás de Croix)". Y es que, por las razones que ya se han
expuesto sobre la abundancia del maguey, aún después de iniciada la ocupación
colonial de la Sierra de Tamaulipa Nueva, los indios que la habitaban lo
continuaron explotando, al punto que pronto comenzaron los conflictos violentos
con los nuevos colonos por cuestiones de la propiedad de la tierra. Así se
observó en las cercanías del dicho real de San Nicolás, según nos lo cuenta el
cronista Sánchez García:
Y así viene bien el pasaje que le sucedió con un indio de éstos a don
José Morales, vecino del real de San Nicolás de Croix, en el ojito de agua de
Juana María, Cuarteles y Libro de Oro, que todo es uno. Con derecho de merced o
compra hubo este señor en tal paraje; y allí a las cercanías estaba una
ranchería de indios los cuales tenían una quiebra de magueyes y sobre que los
sirvientes y gentes del rancho les bebían el aguamiel; tuvo su muina el dicho
señor don José Morales con el indio; por donde los hubo de correr de allí; pero
entre las alegatorias que tuvieron fue ésta una: "decía el indio que la tierra
era suya y por eso la defendía; don José Morales decía que a él se la había
dado el rey; y así decía el indio otra vez: a ti te la dio el rey, a mí me la
dio Dios, a ver quién puede más". Y en verdad que a lo último el indio ganó,
porque dentro de poco tiempo le dieron los indios al rancho y mataron a Paulín
Franco, que era su caporal y a otro cristiano; y a lo último todo el rancho se
demolió."
Pero a pesar de estos conflictos lo cierto es que la dominación colonial
de la Sierra de Tamaulipa Nueva se acabó por consumar. La minería fue un factor
importante, y aunque no alcanzó montos comparables a los de otras regiones
mineras de la Nueva España, fue suficiente para mantener una bulliciosa
actividad en el centro de la serranía, donde se localizaban numerosas minas,
las que para el año de 1795 reportaba una producción de siete mil marcos de
plata, ochocientos quintales de cobre y quinientas arrobas de plomo, sumando un
monto de $63,900, representando el 16.25% de los ingresos anuales de la
provincia del Nuevo Santander.
El movimiento minero en la Sierra de Tamaulipa Nueva inclusive dio pie a
que al ser José de Escandón desplazado del poder, se decidiera el traslado de
la capital del Nuevo Santander a la nueva villa de San Carlos, lugar en la que
permaneció hasta los años de la guerra de Independencia. Ahora bien, como en
este momento no se puede ser más categórico en cuanto al momento preciso en que
comenzó en este lugar la elaboración del mezcal, en virtud, según se ha
advertido, de requerirse una mayor investigación documental, habremos que
apegarnos a las palabras del cronista Sánchez García, quien al referirse a que
el maguey era una planta que de todos modos usa el género humano de ella para
su manutención, y por tanto inferir de estas palabras, de manera inequívoca,
que fue durante la época colonial cuando se inició la producción del mezcal, ya
con la utilización, aunque rústicas, de técnicas vitivinícolas europeas.
Para reafirmar lo anterior podemos citar un párrafo del prestigiado
historiador Gabriel Saldívar, quien cita un pasaje histórico relativo
precisamente al mezcal producido en la Sierra de la Tamaulipa Nueva.
Lamentablemente, por ahora, Saldívar no nos ofrece las citas documentales en
las que basó sus afirmaciones, no obstante, más tarde se puede resolver con una
acuciosa investigación documental. Y señala:
"Consecuente con la ignorancia de aquellas gentes (los colonos del Nuevo
Santander) era la comisión de delitos y el despilfarro de sus bienes, por lo
que Escandón atinadamente prohibió toda clase de juegos y bebidas que para
desgracia de la Colonia fueron el único modo que encontró (Vicente González de)
Santianes, su inmediato sucesor, para enriquecerse, amasando con sus
concesiones una inmensa fortuna en pocos años de gobierno y dejando como
herencia para Tamaulipas, la funesta industria de la destilación del maguey en
las cercanías de San Carlos".
Como se puede apreciar del párrafo anterior, para Saldívar, un profundo
conocedor de los archivos históricos sobre Tamaulipas, no existe la menor duda
de que desde tiempos del Nuevo Santander se comenzó a producir el mezcal. Pero,
por otra parte, en la redacción de sus historias filtra sus propios juicios de
valor acerca del impacto que tuvo este hecho. Es decir, no lo ubica en un
análisis más amplio y objetivo sobre la actitud de la sociedad colonial ante
las bebidas embriagantes. Más bien Saldívar ubicó dicho proceder histórico en
el momento en que a él le tocó vivir, teñido por cierto por el antialcoholismo,
una política promovida en Tamaulipas con especial vehemencia en las décadas de
los veintes y treintas por el licenciado Emilio Portes Gil y sus seguidores.
EL MEZCAL COMO SUSTITUTO
ECONOMICO DE LA MINERIA
Pasada la corta bonanza minera en la Sierra de Tamaulipa Nueva y
empobrecidos sus habitantes por la grave dislocación económica que generó en
todo el Noreste la guerra de Independencia, las minas fueron abandonadas y sus
habitantes obligados a buscar otro medio de subsistencia. Ese fue el escenario
que encontró Louis Berlandier hacia 1830, al realizar un recorrido por esta
serranía. La ventaja fue que Berlandier era botánico de formación, venido a México
por invitación del ministro Lucas Alamán e integrado a la famosa Comisión de
Límites organizada por el gobierno federal, cuya misión fue recorrer el
amenazado territorio de Texas a fines de la década de 1820, en compañía del
talentoso general Manuel Mier y Terán a la sazón, jefe de esta expedición
científica y oficial.
Por tanto, no pudieron escapar a la observación de Berlandier las
transformaciones económicas que ya eran patentes en la sierra, especialmente en
torno al antiguo real de San Nicolás, situado en el centro de ella:
Los habitantes de San Nicolás, mirando despoblar sus minas, quisieron
dedicarse a la agricultura, pero, entonces, situados en medio de una sierra, se
vieron privados de tierras anexas a la población, pues ya pertenecían todas a
poblaciones vecinas que las habían denunciado desde mucho tiempo hacia.
Privados de muchos recursos, los mineros se transformaron en mezcaleros, y es
con esta industria y la poca plata que se saca, con la que los quinientos
habitantes del real, compran maíz, carne, sal y frijol, pues no se cosecha
nada, y no existe siquiera un rancho de ganado en toda la municipalidad.
Y ya situado sobre el terreno, el botánico franco-suizo hizo los apuntes
necesarios para ir dejando una relación estadística circunstanciada, capaz de
servir como fuente de consulta a futuros interesados, como más tarde lo fue a
principios del siglo XX a Rafael de Alba, y ahora lo es de manera muy especial
a este dictamen. La información comenzaba diciendo:
La naturaleza ha cubierto a esta porción de la sierra de magueyes tan
abundantes, que hay ciertos ranchos de mezcaleros que permanecen muchos años
sin saber qué hacer con el vino. Pertenecientes a San Nicolás, se cuentan siete
ranchos de vino, y el más considerable de todos es el rancho de Ojo de Agua,
del cual salen anualmente cerca de ochenta barricas de vino mescal. Los demás
ranchos cambian de lugar cuando ya han acabado con los magueyes de los
contornos; son verdaderamente ambulantes y cosechan, término medio, más o menos
treinta barricas al año.
Además, Berlandier nos proporciona cifras sobre el monto económico de la
producción mezcalera en ese momento:
La cantidad total de vino mescal que se saca de este pueblo, puede,
según los informes de personas del país, ascender a 300 o 350 barriles, que se
venden a veinte o veinticinco pesos cada uno, y queda un producto de 6 a 8,000
pesos, según el valor y la abundancia de esta bebida. Añádase a esta cantidad
los otros 6 a 8,000 pesos de plata, y tendremos una idea de la miseria de San
Nicolás, pues la mayor parte de este dinero se queda en manos de los que
habilitan a los operarios y a los dueños de los terrenos de los magueyes.
Y como buen investigador, nuestro apreciado primer sabio tamaulipeco
(sobre el que definitivamente podemos referirnos así, ya que él, por decisión
propia, radicó desde 1829 en Matamoros, para finalmente morir ahogado en un
accidente en el vado del río de las Conchas, en San Fernando; cabe señalar que
dejó un importante legado de notas y objetos de interés científicos, que fueron
a parar al Smithsonian Institute y a la Universidad de Yale), añadió también en
sus observaciones una valiosísima descripción sobre el método para la
elaboración del mezcal:
"Siendo muy poco conocida la fabricación de vino mescal en estos estados,
haré una corta relación del modo como se trabaja en los ranchos de vino o de
mescaleros, que son habitaciones (sic) la mayor parte ambulantes, de los
hombres que se dedican a la destilación de esta especie de aguardiente. En lo
general, en medio de los cañones de la sierra a donde hay más magueyes, que los
mescaleros establecen sus chozas, no prueban sino miseria; muchas veces es un
sencillo techo formado por pencas de los magueyes y los mescaleros son
sumamente maltratados por su oficio. La planta que sirve para esto es, según
algunas personas, el mismo maguey (Agave mexicana o Metl de los mexicanos), y
que produce agua miel que se transforma en pulque. Otras dicen, que es una
especie de maguey diferente, o al menos otra variedad; no habiendo visto dicha
planta con flores o frutos, no he podido notar diferencia alguna. En la Sierra
de Tamaulipas del norte, los mescaleros no sacan jamás el agua miel del Agave
para hacer el mescal. Dicen que así se saca poco provecho, y que este método
exige mucho trabajo. Tan luego como un maguey de tres a cuatro años va a hechar
el giote (o hampa de flores), los mescaleros le cortan cerca de las raíces (al platean), quitan todas las hojas, y
conservan sólo la cabeza o piña, que llevan a los ranchos. Después de haber reunido
3 a 400 cabezas, las hechan a cocer en unos hermosos hornos de una forma
particular. Dichos hornos no son otra cosa sino unas inmensas cavidades
cóncavas, guarnecidas por todas partes de piedra, a donde echan en el fondo
mucha leña que incendian; cuando ésta está convertida un poco en brasas, la
cubren de piedras que se calientan; éstas se cubren de pencas, y sobre todo,
las cabezas o piñas, que también se cubren de piedras y de leña ardiente. El
tiempo necesario para cocer un horno, es de ocho a quince días. Entonces la
parte acre y mucilaginosa de las cabezas de maguey se transforma en materia
sacarina, propia para hacer el vino mescal, o a lo menos dispuesta a la
fermentación. Para sacar el jugo, los mescaleros comprimen con los pies las
piñas, entonces muy blandas, y recogen el líquido que llevan adentro de los
cueros, a donde la fermentación no tarda en operarse. Según los gustos, se
echan entonces varios aromatos, y en lo particular la raíz acre de una Mimosa
(Mesquitillo) llamada Raicilla, cuyo sabor es muy agradable a los habitantes
del país. Es cuando la fermentación se acaba; quiero decir, cuando esa no purga
o no echa espuma el licor que se destila y que se obtiene el mescal, especie de
aguardiente, que tiene 18 a 22° del aerómetro de Beaumé."
Aún más Berlandier hizo anotaciones sobre su propio juicio sobre las
características del procedimiento físico-químico para la fabricación del mezcal
en esta parte de Tamaulipas, subrayando la rústica técnica de los dos vasos
cubiertos por tierra arcillosa, mismos que actuaban a manera de alambique -a
falta de éste-, poniendo de manifiesto la originalidad con la que se elaboraba
el mezcal, a lo que se agregaba, como señaló en el párrafo anterior, la
añadidura de aromatos, lo que daba un sello propio y distintivo al vino mezcal
de Tamaulipas. Y decía Berlandier:
"El método que se sigue en los ranchos de vino para destilar el mescal
en estos puntos, es sumamente vicioso. Parece que los habitantes ignoran la
existencia del alambique; y en esto están tan adelantados, como los rusos
nómadas que sacan un aguardiente de la leche de sus yeguas, es por medio de dos
vasos; uno que sirve para contener el líquido a destilar, y otro arriba que se
llena de agua, que sirve de refrescador, que se saca el vino mescal por un tubo
puesto a la reunión de los dos vasos que se pegan con tierra arcillosa. Un
alambique simple no dejaría perder vapor, y si se busca un doble fondo o
alambique a baño maría, no tendría el mescal este sabor de requemado, que
siempre sería fácil de dar, según las circunstancias. La acción demasiado
enérgica del fuego, sobre las materias que se precipitan en el fondo de los
vasos o contra las paredes, está conocida desde mucho tiempo, y su influjo
sobre el sabor de los aguardientes probado por los destiladores. La mayor parte
de las sustancias que se precipitan reciben el calórico de modo inmediato, y se
descomponen dando nacimiento al ácido acético y al aceite empireumático, que da
el sabor del mismo nombre a estos licores requemados. Muchas veces el vino mescal
se pudiera mejorar, dejándole algún tiempo sobre el carbón, aunque todo esto no
valga la ratificación de los destiladores. El vino mescal del estado de
Tamaulipas, no tiene el sabor acre de Tierrafuera. Los hombres que le fabrican,
tienen buena salud y se dice que engordan. Es a esta pequeña industria, junto a
los productos de las minas, que se debe la existencia presente del real de San
Nicolás, que sin los magueyes ya no existe. Todos los habitantes de San Nicolás
podrían dedicarse a la fábrica del mescal; pues los dueños de los ranchos de
vino permiten a todo mundo disfrutar de los magueyes, a condiciones
verdaderamente razonables, cualquier hombre pobre pero trabajador, si no quiere
ir a los ranchos de vino como peón o jornalero, puede con todo allí, buscar su
existencia como arrimado. Este es el que va a hacer su choza junto a un rancho;
reúne como si fuera dueño, todas las piñas para cocer un horno, y el
propietario le facilita todo lo que exige, sea para la traslación de las piñas,
sea para la fabricación del mescal.
Después de haber destilado la cocida, debe dar por cada horno dos
botijas de mescal, lo que corresponde al diez por ciento del producto líquido."
EL MEZCAL EN LA SIERRA
MADRE ORIENTAL
A diferencia de la Sierra de Tamaulipa Nueva o Sierra de San Carlos, las
noticias sobre la elaboración de vino mezcal en la región tamaulipeca de la
Sierra Madre Oriental -conocida desde 1861 a 1915 como Cuarto Distrito político
del estado, y hoy ex Cuarto Distrito- son más escasas. Y lo son por ausencia de
trabajos de investigación dedicados a ese objetivo, pero las pocas noticias con
las que se cuenta no dejan lugar a dudas sobre la fabricación del mezcal desde
tiempos coloniales.
Lo que a priori se puede afirmar es que se trató de una historia
diferente a la de la Sierra de San Carlos y de que el tipo de mezcal que se
producía también era distinto. En esto la indagación botánica puede indicar el
contraste en cuanto a las variedades de magueyes que han existido en ambas
serranías. Porque la diferencia en cuanto a los patrones botánicos en la
distribución de los magueyales en ambas sierras es un dato que quedó
históricamente registrado. El cronista José Hermenegildo Sánchez García decía
en el siglo XVIII que, mientras en la Sierra de la Tamaulipa Nueva había
extensos magueyales, "de esto está escasa la Sierra Madre, pues en muy pocas
partes se encuentra". Es decir, anotó un detalle cuantitativo, que bien puede
tener una correspondencia en cuanto a distintos tipos de variedades de agaves.
A modo de aclaración hay que señalar que Sánchez García deambuló principalmente
por la zona de las cañadas de la vertiente pluvial de la Sierra Madre y no en
los altiplanos intra montanos, como los de Jaumave, Palmillas, Tula, Miquihuana
o Real de los Infantes (Bustamente), lugares en donde los magueyales son más
numerosos y en los que se tiene evidencia de que fueron empleados para la
elaboración de mezcal, máxime porque allí se recibía una influencia más directa
de las costumbres del interior de la Nueva España.
En 1830 Louis Berlandier hizo una breve cita sobre la tradición
mezcalera en la Sierra Madre, al señalar que:
"A cuatro leguas de Palmillas, están los ranchos del Chapulín, en donde
hay indígenas ocupados en recoger el agua miel. Estos terrenos son propiedades
de los vecinos de Tula, los que mantienen en ellos operarios que hacen mescal."
Por desgracia, Berlandier no se extendió más en sus anotaciones, por lo
que las referencias a la industria artesanal del mezcal en esta región de
Tamaulipas esperan para ser ampliadas. Los archivos históricos municipales de
Bustamante y Miquihuana sin duda son ricas fuentes en los que se puede
apuntalar un estudio detallado.
EL MEZCAL EN LAS NOTICIAS
DE LA SEGUNDA MITAD DEL SIGLO XIX
Como prueba irrefutable de la presencia en Tamaulipas de una industria
dedicada al mezcal, las noticias estadísticas de Apolinar Márquez son
contundentes. Se trató de un trabajo estadístico mandado elaborar en 1855,
durante el último gobierno dictatorial de Antonio López de Santa Anna, en tanto
que en Tamaulipas gobernaba en general Adrián Woll. Se trató de un meticuloso
recuento de centenares de datos demográficos y de todas las ramas de economía
local, y en los que se distinguen con singular relieve los dedicados a la
producción de este aguardiente de agave. Por cuanto al número de plantas, en
Tula se registró la existencia de 16,000 magueyes, con un valor de $4,000,
mientras que en Jaumave había 2,000 magueyes, con un valor de $500. Ello nos
proporciona dos elementos importantes: uno, de que efectivamente existía una
industria vinatera de mezcal en la región de la Sierra Madre; y otro, que en
ella se procuraba la reproducción de los magueyales por medio del trabajo
humano. En contraste, la estadística de Márquez no proporciona número de
plantas ni valores para las municipalidades de la Sierra de San Carlos, porque
allí, según hemos visto, los magueyales eran silvestres.
De manera más específica, Apolinar Márquez apuntó la existencia de
varias factorías dedicadas a la elaboración de mezcal. De acuerdo a su
información había en esa época seis fábricas en San Nicolás, cinco en Burgos y
tres en San Carlos, en la región de la Sierra de San Carlos, mientras que en la
región de la Sierra Madre había dos fábricas en Jaumave, otras dos en Palmillas
y una en Bustamente. En total refería la existencia de 18 fábricas (una menos
que en la relación anterior), las que producían 318 barriles al año, a un costo
de 12 pesos el barril, sumando un total de $8,916. Por cuanto a la
infraestructura de dichos establecimientos, su valor se cuantificó en $510, una
suma que revela su precariedad, en tanto que el número de sus trabajadores era
de 212, los que generaban sueldos mensuales totalizados en $553.
Y para venir a confirmar las noticias estadísticas de los años
cincuentas, en 1873 el ingeniero Alejandro Prieto -un hombre apasionado de la
ciencia como buen representante de la época positivista en la que vivió, y más
tarde gobernador del estado-, publicó en una extensa obra dedicada a Tamaulipas
que:
En la villa de Degollado, antes llamada de San Nicolás, se elabora un
aguardiente mezcal de la mejor calidad que los conocedores de este licor
colocan a la altura del mezcal de Tequila del Estado de Jalisco, tan
generalmente afamado en el país.
Es decir, no sólo corroboró una vez la existencia de la industria
vinatera en la entidad, sino que orgulloso difundió ampliamente que sus
productos eran tan buenos como los más reputados de México.
El ingeniero Prieto igualmente nos proporciona el dato que confirma que
en la zona montañosa del Cuarto Distrito se elaboraba el mezcal, pero que era
diferente en cuanto a la calidad del de la Sierra de San Carlos, según ya se ha
señalado antes, posiblemente debido a la distinta variedad de los magueyales, a
la técnica de elaboración, y al empleo de los "aromatos", de lo que hablaba
Louis Berlandier. Y señalaba Prieto:
"En todas estas villas abunda también el maguey, de cuya planta fabrican
en numerosos ranchos el vino mezcal. Este es reputado de clase inferior al que
produce la villa de Degollado (San Nicolás)."
Para antes de terminar el siglo XIX, las noticias oficiales, generadas a
propósito durante el gobierno del ingeniero Alejandro Prieto, indicaban la
existencia de una producción boyante y de un activo comercio del mezcal de la
Sierra de San Carlos, al referir que:
"En las cercanías de San Carlos se produce también mescal, que puede
sufrir comparación con los mejores de la República y del cual se hace gran
comercio."
En suma, el siglo XIX terminó proporcionándonos la información
indispensable como para afirmar que la industria del mezcal tenía un firme
arraigo en la entidad. A inicios del siglo XX el escritor Adalberto J.
Argüelles lo reconfirma y pondera nuevamente:
"El vino mescal extraído de la planta del maguey y que en Tamaulipas es
visto como el mejor tequila del estado de Jalisco, forma parte de la industria
vinícola y su producción no sólo cubre el consumo que de él se hace en la
generalidad de los municipios del estado, sino que se extrae en grandes
proporciones para algunas otras partes del país, pero principalmente para el
vecino estado de Nuevo León."
De acuerdo a lo anterior, la producción del mezcal se encontraba ya en
una fase expansiva, en virtud de su demanda y de la aceptación de los
consumidores de otras partes del país, en especial del vecino Estado de Nuevo
León. Y como interesado en contribuir en el fomento económico del estado,
Argüelles anotó las cifras de producción e hizo reflexiones sobre la segura
potencialidad de esta industria:
"La producción del mezcal varía anualmente en virtud de estar en
relación con el número de fábricas que se registran para hacer su destilación.
De los datos oficiales dados a conocer por la Dirección General Técnica del
Estado correspondientes al año de 1908, que son los que nos han servido para
tomar los nuestros, aparece que durante ese año funcionaron cincuenta y tres
fábricas con una producción media de 1,680 hectolitros con un valor aproximado
de $45,450.00, cifras que a nuestro juicio pueden elevarse a más del cuádruplo,
según el monto verdadero que puede destilarse, visto el número de fábricas que
funcionan en el año; pues es increíble o imposible que a cada una de esas
fábricas se le calcule una producción media anual de treinta y uno hectolitros
que equivale poco más o menos a unos diez litros diarios, razonamiento que
comprueba que el total de la producción de mezcal puede aumentarse, sin temor
de pecar de exagerados, a la cantidad de 6,500 hectolitros con un valor de
$250,000.00."
Argüelles también especificó los espacios geográficos en los que tenía
lugar la explotación del maguey que se utilizaba en la elaboración del mezcal,
los que abarcaban las mismas regiones para las que hoy en día se está
solicitando la denominación de origen, y no de manera gratuita, sino en virtud
de todo el peso de la tradición histórica:
Como en el capítulo referente a la agricultura dimos a conocer
ampliamente al maguey como planta textil, aunque no explotables como tal,
señalando a la vez los municipios que poseen extensos magueyales silvestres,
puesto que la especie que produce el vino mezcal nace, crece y llega al periodo
de producción sin requerir el menor trabajo de parte de quien recibe el
provecho de esa producción, sólo nos resta expresar que, según los datos
estadísticos dados a conocer por la Dirección General Técnica del Estado, los
municipios productores de vino mezcal son: Burgos, San Nicolás de Degollado,
del Distrito Norte; San Carlos de Arteaga y Jiménez, del Distrito del Centro; y
Palmillas y Bustamante, del Cuarto Distrito; siendo los tres primeros los de
mayor producción y más apreciado por la buena calidad de su mezcal.
Y para terminar, a manera de reflexión premonitoria a la situación que
hoy en día guarda la casi desaparecida industria artesanal del mezcal en Tamaulipas,
Argüelles subrayó las dificultades que frenaba la expansión efectiva de esta
industria, sujeta sobre todo a la falta de capital:
"Como los fabricantes del mezcal son los mismos propietarios de los
agostaderos donde se reproduce el maguey, y éstos en su mayor parte carecen del
capital necesario para poner la industria en la forma en que se encuentran las
grandes empresas o cosecheros del tequila del estado de Jalisco, no han podido
nuestros cosecheros entrar en franca competencia en las plazas consumidoras con
el expresado tequila, pues aunque la calidad del mezcal tamaulipeco sea igual
al tequila, le falta lo añejo y el embotellamiento delicado de aquél, a fin de
hacerse de la industria mezcalera un negocio mucho más productivo para los
mismos cosecheros y que pondría a Tamaulipas en verdadero paralelo con el
estado de Jalisco, considerado hoy como el productor del mejor tequila, con la
circunstancia que nuestra producción de mezcal es muchísimo más barata en razón
de ser el agave o maguey de donde se extrae, como lo hemos dicho, silvestre, y
su crecimiento en los municipios ya expresados es inagotable."
EL COLAPSO DE LA
INDUSTRIA MEZCALERA
Antes del estallido de la Revolución Mexicana, el país entero había
sufrido los agudos efectos de la crisis económica de 1907-08. En Tamaulipas, y
en especial en las regiones de la Sierra de San Carlos y el Cuarto Distrito,
este fenómeno fue desastroso, al grado de quedar reducidas a la ruina. En el
primer caso la minería industrial vinculada a la explotación de cobre se
derrumbó, y con ello la sierra acabó por convertirse en una zona marginada de
la entidad, una situación que se mantiene hasta nuestros días.
En el caso del Cuarto Distrito, la floreciente agroindustria de la
explotación del ixtle, tan apreciada por el mercado mundial, también se colapsó
por efecto del mismo proceso económico. Ello contribuyó a terminar por
fracturar la aguda polarización social que se había generado en la región con
la mecanización de la talla de esta fibra, de ahí la radicalidad y cruda
violencia agraria que se manifestó tras el estallido revolucionario.
En ambos casos, el desmoronamiento de los sistemas económicos hasta
entonces vigentes arrastró consigo a la industria del mezcal, especialmente en
la Sierra de San Carlos, donde más prometía.
Y por si no fuera suficiente, la doctrinaria política antialcohólica de
los años veintes implantada en la entidad durante el gobierno del licenciado
Emilio Portes Gil, arrojó a la clandestinidad a la empobrecida industria
mezcalera, sin que en las décadas siguientes se le volviera a considerar de
otra forma. Quedó como un curioso arcaísmo, del cual ninguna autoridad valoró
como un posible recurso de fomento económico o cuando menos como parte de un
rescate de la cultura popular. Por tales razones las leyes de alcoholes del
estado no han contenido un apartado especial sobre esta reminiscencia
artesanal, permitiendo que los contados productores -que no dejaron de producir
mezcal a pesar de estar legalmente proscritos-, cayeran en manos de la
extorsión y el chantaje cotidiano y rutinario de autoridades menores,
regularizando de esta manera su modus operandi.
Hoy en día, cuando el mezcal día con día es reconocido en todo el mundo
como una bebida original y de excelente gusto al paladar, parece abrirse una
justa oportunidad para hacer el rescate efectivo y moderno de la producción de
este exquisito aguardiente tamaulipeco, el que por su centenaria y más que
comprobada tradición histórica, reclama lugar digno en el contexto del
desarrollo económico de Tamaulipas y México.
En conclusión, el estado de Tamaulipas tiene todo el derecho de obtener
la certificación de origen para la producción de mezcal en las regiones de la
Sierra de San Carlos y el antiguo Cuarto Distrito".
Resulta importante aclarar
nuevamente que el hecho de que actualmente no se produzca mezcal a un alto
nivel industrial, no debe considerarse como un obstáculo para poder contar con
la protección de la Denominación de Origen Mezcal, ya que lo importante es la
capacidad potencial de producción con la que se cuenta en la mencionada región.
Asimismo, no debe perderse de vista que el mayor interés debe de ser el
impulsar el desarrollo del país, tanto en el ámbito económico como en el social
y político, y es por ello el deseo de fomentar todos aquellos proyectos que
permitan el aprovechamiento de los recursos naturales del país, que se traducen
en beneficios directos para la economía. Por eso la importancia de la
incorporación del Estado de Tamaulipas, en específico los municipios de San
Carlos, San Nicolás, Burgos, Miquihuana, Bustamante, Palmillas, Jaumave y Tula,
a la protección que otorga el Estado a la Denominación de Origen Mezcal.
X.- De la información complementaria presentada el día 11 de noviembre de 2001,
consistente en el estudio realizado por el Programa Universitario de Recursos
Naturales y Desarrollo Regional sustentable por la Unidad Académica
Multidisciplinaria Agronomía y Ciencias de la Universidad Autónoma de
Tamaulipas, se reproduce lo siguiente:
"Se utilizó como metodología las siguientes actividades: Revisión de
referencias, análisis de bases de datos agroclimáticos, tecnologías asociadas
con Sistemas de Información Geográfica (SIG), reconocimientos de campo y
entrevista con productores de la región, análisis de muestras de suelo
representativas de la zona y evaluación taxonómica de la planta de maguey
mezcalero. Lo anterior se reforzó con el intercambio de ideas y análisis en
conjunto entre los expertos, para tener una visión integral del caso y
determinar los fundamentos antes mencionados.
La región comprendida por los municipios de Cruillas, Jiménez y Méndez,
cuenta con poblaciones de Agave americana, siendo más densa en los municipios
de Jiménez y Cruillas. Los productores que se dedican al aprovechamiento de
agave son en su mayoría del sector social y dado que esta planta es la que se
utiliza para la producción de mezcal y está adaptada a las condiciones
agroecológicas de la zona, evidentemente su explotación sistemática promete
servir de detonadora para el desarrollo económico de la región en referencia.
En particular, Agave americana tiene un gradiente de adaptación que varía desde
tipos de clima cálido hasta fríos; en suelos que van desde ricos en materia
orgánica a contenido medio. Su existencia está asociada a diferentes tipos de
cobertura vegetacional, entre las cuales destaca el matorral espinoso
tamaulipeco.
El análisis de la evolución del cambio de uso de suelo en un periodo de
30 años en los tres municipios antes referidos, señaló cambios significativos y
negativos para el medio ambiente de la región, por lo que es importante el
desarrollo de técnicas que eviten la degradación ecológica en general.
Afortunadamente Agave americana presenta una amplia adaptación a las
condiciones ambientales de la zona, por lo que se puede convertir en
facilitador de la conservación de los recursos naturales, principalmente con
respecto a la erosión eólica e hídrica.
El análisis de uso potencial del suelo confirmó con un nivel razonable
de veracidad, la aptitud que tiene la región para establecer plantaciones de
Agave americana. De esta forma, se puede prever que la industria mezcalera, que
en este momento se hace en forma artesanal, en los tres municipios, puede ser
el vehículo más importante para fundamentar el desarrollo económico de la
región.
Con este análisis se determinó la vocación de estos tres municipios, no
sólo para plantación y manejo de esta especie sino también para la
industrialización del mezcal. Lo anterior, debido principalmente a que esta
actividad se realiza como tradición productiva en la zona.
La calidad de la planta de Agave americana para mezcal es normalmente
determinada por su contenido de azúcares y su sabor. En este estudio se hizo
una evaluación bioquímica de plantas de la región, en la cual se determinó el
contenido de azúcares de las poblaciones. Los resultados de calidad mostraron
que los contenidos de sacarosa (0.5%), glucosa (3.5%) y fructosa (5.7%) de
Agave americana en esta región están dentro de los límites de calidad,
comparados con los que presentan los componentes del azúcar del maguey
mezcalero de Oaxaca. Con esto se confirma que la producción artesanal histórica
en la región, puede llegar a ser un mercado potencial de mezcal, lo que amerita
que estos tres municipios tamaulipecos cuenten con la certificación de la
denominación de origen para este producto. Esto último es a la vez la garantía
de que el mezcal producido en la región de referencia puede llegar a ser
competitivo en los mercados nacionales e internacionales, como alguna vez llegó
a serlo en el Estado hace casi cien años.
La clasificación de Uso Potencial de Suelo para los municipios de
Cruillas, Jiménez y Méndez para Agave americana, indudablemente ratifica la
vocación que tienen estos municipios históricamente y en la actualidad para la
elaboración del mezcal, que presenta los factores de calidad (Grados Brix y
sabor) que se requieren para la industria mezcalera. Con lo anterior, se marcan
los fundamentos que justifican desde el punto de vista técnico, que los
municipios de Cruillas, Jiménez y Méndez presentan los elementos necesarios
para ser considerados como zona de Denominación de Origen del Mezcal.
Tamaulipas tiene una consolidada tradición agropecuaria que le ha
llevado a ocupar un destacado lugar en el contexto nacional, de las 7,982,900
hectáreas de superficie que ocupa el estado, el 21% se dedica a la agricultura,
el 62% a la producción pecuaria y el 17% restante lo conforman los bosques,
cuerpos de agua, poblados, caminos y ciudades. Dicha clasificación de uso de la
tierra en Tamaulipas está distribuida a lo largo de diferentes regiones
agroecológicas, que van desde los altiplanos Tamaulipecos de zonas áridas hasta
los ecosistemas tropicales y subtropicales, pasando por las planicies temporaleras
del estado.
La diversidad
agroecológica que el Estado de Tamaulipas tiene, le ha
permitido generar una industria agropecuaria competitiva tanto a nivel estatal
como a nivel nacional. Más aún, le ha permitido diseñar programas potenciales
para contribuir al desarrollo socioeconómico del estado haciendo uso racional
de sus recursos naturales bióticos y abióticos. En este sentido, la producción
de mezcal a partir de las poblaciones de Agave americana (MF-foto 1,2,3) es
también una agroindustria que ha venido sosteniendo la vida de un sector
socioeconómico significativo en varios municipios del estado. Todavía más, la
industria de producción mezcalera puede fomentar el desarrollo económico y
social del Estado siempre y cuando se introduzcan tecnologías modernas en los
lugares donde ha existido la tradición del manejo de las plantas de maguey
mezcalero y la producción artesanal del mezcal. Esto se fundamenta en el hecho
de que ya desde hace años el estado de Tamaulipas ha estado inmerso en la
producción de agave/maguey mezcalero. Por ejemplo el anuario estadístico del
año 1908 señala que la producción de mezcal ascendía a 1,680 hectolitros con un
valor económico aproximado de $45,450.00. Anterior a esta fecha, o sea en 1837,
Tamaulipas llegó a exportar más de 22 mil plantas de maguey. En particular las
regiones con vocación a la producción de Agave americana en el estado se
encuentran distribuidas en los municipios de: San Carlos, San Nicolás, Burgos,
Jaumave, Palmillas, Miquihuana, Bustamante, Tula, Cruillas, Jiménez y Méndez;
mismos que se encuentran entre los paralelos 24°24’ y 20°29’ de latitud Norte y
meridiano 98°47’ de longitud Oeste. En estos municipios y específicamente en
los últimos tres, los productores que en la actualidad se dedican a la producción
de mezcal son mayormente del sector ejidal y/o pequeños propietarios. Sin
embargo, la vocación de la tierra en estos municipios también permite que
sistemas de producción de agave/maguey mezcalero puedan establecerse con el
objetivo final de que sirvan para establecer agroindustrias mezcaleras modernas
y de gran escala. Así entonces, estas regiones pueden tener un nivel
protagónico en la colocación de sus productos en el mercado internacional
facilitando que se generen empleos directos e indirectos alrededor de esta
industria para beneficio de su propio desarrollo económico.
La diversidad de ecosistemas y las bases de datos que se tiene en el
Estado de Tamaulipas, hacen posible disponer de un sistema de información
adecuado para georreferenciar los factores ecológicos más relevantes que
influyen sobre la distribución, producción y expansión de la planta de Agave
americana. Sin embargo, para obtener la localización de las zonas
potencialmente aptas para la planta en estudio, es necesario hacer un análisis
detallado de la información de estos factores.
Por lo anterior, fueron analizados los factores asociados con aspectos
agroecológicos de la región en referencia, siendo éstos los siguientes:
Tipos de climas
Elementos climáticos: temperatura, precipitación, evaporación,
evapotranspiración potencial, lluvias torrenciales, heladas y radiación global
(periodo 1960-1999).
Modelo digital de terreno (topografía).
Unidades y análisis físico-químicos de suelo.
Hidrología (cuencas y subcuencas hidrográficas).
Vegetación.
Uso de suelo.
En el presente estudio se utilizó información cartográfica de las
diferentes fuentes oficiales en la materia, para generar las capas temáticas y
su descripción. En el análisis climático, se evaluaron bases de datos a nivel
diario, mensual y anual de los diferentes elementos del tiempo y el clima. En
el tema de suelos, se hicieron recorridos de campo para muestreo de perfiles y
el conocimiento de las características físico-químicas de los suelos donde se
desarrolla Agave americana. Para la descripción de la vegetación se analizaron
en campo, las comunidades vegetales asociadas al maguey mezcalero y se
colectaron ejemplares para su posterior determinación taxonómica. Con los temas
señalados se generó la cartografía correspondiente a cada uno de ellos,
utilizando para esto la herramienta de los Sistemas de Información Geográfica
(SIG).
Se presentan las características agroecológicas de los municipios de
Cruillas, Jiménez y Méndez, asociados con la planta de Agave americana. Se
presentan los tipos de clima con su climograma respectivo y análisis climático.
Asimismo, se reportan las características edafológicas, hidrológicas y la
vegetación característica de los municipios en mención.
Tamaulipas es un Estado que tiene historial como productor de maguey
mezcalero, así como una tradición histórica en la producción de mezcal que, de
mejorar su infraestructura podría estar compitiendo en los mercados
internacionales, colocando sus productos mezcaleros con Certificado de Denominación
de Origen.
En la actualidad el proceso de elaboración del mezcal continúa teniendo
la misma forma de elaboración que emplearon los indios zapotecas y mixtecas en
la fermentación del agave, así como el estilo de destilación aportado por los
conquistadores españoles. Por ejemplo, el uso de moliendas de piedra, arreado
en algunos casos todavía por bueyes, los alambiques de cobre, así como el
cocimiento en hornos de piedra, hacen que su proceso de elaboración dure en
promedio de 8 a 10 días. Estas características conllevan a una producción
limitada, lo que ha impedido que crezca al ritmo en que aumenta la demanda por
la incursión en nuevos mercados.
CONCLUSIONES
El proceso de desarrollo del documento aquí presentado ha sido producto
de trabajo de campo, análisis de información agroecológica, como son el clima,
precipitación, evapotranspiración, características físico-químicas del suelo de
la región de referencia (los municipios de Cruillas, Jiménez y Méndez), así
como las características socioeconómicas asociadas con las plantas de maguey
mezcalero (Agave americana) y la producción de mezcal en la región. El análisis
de la información obtenida en este documento permite generar las siguientes
conclusiones:
1. Las condiciones agroecológicas donde se localiza la zona de vida de
Agave americana son: altitudes que oscilan de los 88 a 244 msnm; climas que van
desde los semicálidos a subhúmedos con lluvias en verano hasta los semisecos;
temperatura media que oscila de los 22.9 a 24.4°C; temperatura máxima entre 29.6
y 30.4°C; mínima de 15.6 a 17.7°C; temperatura máxima extrema de 45.4 a 49.0°C;
temperatura mínima extrema de -4.9 a -9.4°C: heladas de 1.2 a 2.6 eventos al
año; precipitaciones de 638 a 804 mm; evaporación entre 1,665 a 1,776 mm y
evapotranspiración potencial entre 1,249 y 1,332, tal variación de las
condiciones agroecológicas descritas, indican la gran adaptación que el maguey
mezcalero presenta en la zona.
2. Las características del suelo de la región en referencia son las
siguientes: mayormente calcáreos, someros, con materia orgánica variable que va
de pobre en las zonas montañosas (<2.8%) a satisfactoria en zonas planas
(>2.8). En general, los suelos de los tres municipios no tienen problemas de
salinidad y sodicidad, aunque son deficientes en fósforo, fierro y zinc. Esto a
su vez demuestra la adaptación y requerimiento del suelo que la planta tiene en
esta región.
3. El maguey mezcalero se encuentra asociado a diferentes tipos de
vegetación en la región, especialmente al matorral espinoso tamaulipeco donde
forma poblaciones densas. Sin embargo, gran parte de esta comunidad vegetal
actualmente se encuentra en diferentes estados de sucesión secundaria.
4. Las observaciones y evaluaciones acompañadas de los distintos análisis
de la planta y suelo, permiten inferir que el maguey mezcalero es además una
planta que facilita la conservación de los recursos naturales con señales de
degradación.
5. La distribución de las poblaciones naturales de maguey mezcalero en los
tres municipios está estrechamente asociada con coberturas vegetacionales
existentes, garantizando así que esta planta forma parte de la biodiversidad de
la región, además de su importancia económica. Esto implica la necesidad de que
técnicas de conservación debieran de ser parte esencial si se establecen
plantaciones comerciales.
6. Los análisis de cambio de uso de suelo mediante la aplicación del
sistema de información geográfica demuestran que la región ha sufrido cambios
negativos y significativos. Por ejemplo, se cuantificó una pérdida de más de
50% de la superficie que en 1970 estuvo cubierta por diferentes tipos de
matorrales y que fueron sustituidos por pastizales, contribuyendo así a la
degradación acelerada de los ecosistemas de la región. En este sentido, las
poblaciones de Agave americana, por su característica de facilitar conservación
de los recursos naturales, seguirán jugando un papel importante para frenar o,
en su caso, desacelerar estos cambios negativos que han ocurrido en un lapso de
30 años.
7. El contenido de los azúcares de Agave americana en la región,
presentaron valores de 0.5% para sacarosa, 3.5% de glucosa y 5.7% de fructosa,
encontrándose dentro de los límites reportados para el maguey de Oaxaca (Agave
potatorum) cuyos valores oscilan
0-0.7%, 1.4-4.6% y 2.5-8.5% de sacarosa, glucosa y fructosa, respectivamente.
8. En la región de referencia, los habitantes aún dependen de las
poblaciones naturales de maguey y sus productos de mezcal. Considerando la
tradición que se tiene en este ramo, es factible que la industria de maguey
mezcalero pueda actualmente servir de detonador económico en la región, así
como lo fue en el pasado.
9. Para lograr el fomento de la producción de Agave americana y asegurar el
suministro de plantas/plántulas, se requerirá el concurso de laboratorios de
biotecnología de cultivo de tejidos, mismos que existen en la Universidad
Autónoma de Tamaulipas y otras instituciones del Estado.
10. La tendencia del mercado de mezcal a nivel internacional presentó
incrementos sustanciales hasta el año 2000. Tomando en cuenta la información de
este estudio, se puede inferir que el mezcal es un producto con expectativas a
la alza en los mercados nacionales e internacionales.
11. La participación del Estado de Tamaulipas en el mercado nacional del
mezcal y del tequila es de 0.12%, por lo que las perspectivas a futuro son
alentadoras, pues considerando su ubicación geográfica la infraestructura de
sus vías de comunicación y la cercanía con el mercado más grande del mundo y
gran consumidor del tequila y mezcal, como lo es Estados Unidos, Tamaulipas
puede figurar como uno de los estados productores de mezcal más importantes.
12. El análisis que ha servido para desarrollar el presente documento,
indudablemente establece el hecho de que los municipios aquí referidos tienen
la vocación de la producción de mezcal a partir de las plantas nativas de Agave
americana. Asimismo, la evaluación del potencial de uso de suelo señala con
claridad la aptitud de la región para el establecimiento de plantaciones de
Agave americana. Esto da la garantía de que el maguey mezcalero y, por lo
tanto, la producción de mezcal industrializada, pueden ser estrategias
importantes para el desarrollo económico de la región.
13. La información obtenida en este estudio, justifica la solicitud para el
otorgamiento de la certificación de origen para los municipios de Cruillas,
Jiménez y Méndez del Estado de Tamaulipas.
XI. De los datos históricos proporcionados tanto por el
Gobierno del Estado de Tamaulipas, como por el dictamen del Dr. Octavio Herrera
Pérez y del estudio realizado por el Programa Universitario de Recursos Naturales y
Desarrollo Regional Sustentable por la Unidad Académica Multidisciplinaria
Agronomía y Ciencias de la Universidad Autónoma de Tamaulipas, la existencia de producción de
mezcal en el Estado de Tamaulipas, y específicamente en los municipios de San
Carlos, San Nicolás, Burgos, Miquihuana, Bustamante, Palmillas, Jaumave, Tula, Crujillas, Jiménez y Méndez es evidente desde mucho tiempo antes
de que siquiera se hubiera emitido la Declaración General de Protección de la
Denominación de Origen Mezcal en el año de 1994, lo que demuestra una tradición
en la elaboración de dicha bebida y, por lo tanto, la existencia de los
factores humanos, elemento necesario, junto con los factores naturales, para
poder obtener la protección de una denominación de origen, de acuerdo con el
artículo 156 de la Ley de la Propiedad Industrial.
En relación con lo antes
argumentado y a manera ejemplificativa se señala el caso de la modificación de
la Denominación de Origen Tequila:
El 9 de diciembre de 1974 se
publicó en el Diario Oficial de la Federación la resolución de la entonces
Secretaría de Industria y Comercio, por la cual se otorgó la protección a la
Denominación de Origen Tequila. En la misma
se negó la solicitud presentada el 25 de julio de 1973 por la empresa Tequilera
la Gonzaleña, S.A., en la que solicitaba se ampliara la protección de
dicha denominación a los municipios de Aldama, Altamira, Antiguo y Nuevo
Morelos, Gómez Farías, Llera, Ocampo y Xicoténcatl, del Estado de Tamaulipas,
alegando que se había comprobado la existencia de plantíos de agave Tequilana
Weber variedad azul, pero no la producción industrial del aguardiente
denominado Tequila.
Posteriormente, con fecha 20 de
septiembre de 1976, Tequilera La Gonzaleña, S.A., solicitó nuevamente la
ampliación de la protección de la Denominación de Origen Tequila, misma que la
autoridad, en ese entonces la Secretaría de Patrimonio y Fomento Industrial,
estimó procedente al considerar que no afectaba el hecho de que en esos
momentos no existiera una producción de tequila en forma, sino que debían
tomarse en cuenta otras cuestiones como el que los agaves cultivados en la zona
del Estado de Tamaulipas (cuya ampliación se solicita) cumplen con los
requisitos de calidad establecidos por la norma; que se prevé la posibilidad de
un desarrollo considerable en dicha zona de producción de tequila, con una
consecuente generación de empleo y un aprovechamiento de recursos naturales.
Asimismo, se consideró que la protección que otorga la denominación debe cubrir
a todos los grupos que intervienen en la extracción, producción y elaboración
de tequila.
Lo anterior, es un antecedente de
que la posibilidad de ampliar la protección de una denominación de origen no se
basa necesariamente en la existencia de producción del producto de que se trate
en el momento mismo de la solicitud sino en otros factores, como lo son la
existencia de las condiciones tanto geográficas (clima, suelo, materia prima,
etc…) como factores de índole humano (tradición en la producción) que se
consideren óptimos para el desarrollo y explotación del producto.
Una vez que las pruebas en el presente procedimiento fueron valoradas en
su conjunto, con fundamento en el artículo 166 de la Ley de la Propiedad
Industrial, este Instituto Mexicano de la Propiedad Industrial ha llegado a las
siguientes conclusiones:
Los municipios de San
Carlos, San Nicolás, Burgos, Miquihuana, Bustamante, Palmillas, Jaumave y Tula,
pertenecientes al Estado de Tamaulipas, en
términos generales son aptos para la producción de diferentes tipos de
agricultura dentro de cuya vegetación se encuentra el agave.
Así pues, se señala, dentro del capítulo de conclusiones del dictamen
técnico de fecha 20 de septiembre de 2000 rendido por el CINVESTAV, que tanto
las regiones del estado solicitante, en este caso, los municipios antes citados
del Estado de Tamaulipas, como los ya incluidos en la denominación de origen,
presentan características naturales para el cultivo del Agave. De esta forma y
aun y cuando se presentan diferencias geográficas de orden regional, éstas
existen también entre los estados y municipios a los que se ha otorgado la
denominación de origen.
Por lo anterior, es de concluirse que no existen argumentos de orden
territorial, fisiográfico, climático o edafológico para excluir al estado
solicitante como centro productor de Agave y en consecuencia de la producción
de las bebidas alcohólicas obtenidas de estas plantas.
Los municipios de San
Carlos, San Nicolás, Burgos, Miquihuana, Bustamante, Palmillas, Jaumave, Tula,
Cruillas, Jiménez y Méndez del Estado de Tamaulipas, presentan los factores tanto naturales como humanos suficientes para la
producción de los agaves determinados por la Norma Oficial aplicable a la
bebida alcohólica Mezcal, de conformidad con los datos y documentos aportados,
así como de los documentos emitidos por el Instituto Nacional de Estadística,
Geografía e Informática (INEGI) y por el propio gobierno del Estado de
Tamaulipas. Asimismo, dichos municipios cuentan con una tradición en la
elaboración de mezcal, como se ha podido constatar de los datos históricos
manifestados en la solicitud de ampliación de la Denominación de Origen Mezcal,
y a los cuales hemos hecho referencia a lo largo de este documento, y del dictamen
histórico elaborado por el Dr. Octavio Herrera Pérez.
En este orden de ideas, y por lo anteriormente expuesto a lo largo de la
presente Resolución, es que este Instituto considera que no existe razón alguna
que impida proceder a la modificación de la Denominación de Origen Mezcal, para
que dentro de la misma sean incluidos los municipios de San Carlos, San Nicolás, Burgos,
Miquihuana, Bustamante, Palmillas, Jaumave, Tula, Cruillas, Jiménez y Méndez
del Estado de Tamaulipas, toda vez que en los mismos
se encuentran los factores naturales y humanos necesarios para la producción de
la bebida alcohólica mezcal, tal y como se desprende de los dictámenes
referidos a lo largo de dicha resolución.
RESOLUCION
PRIMERO.- Se modifica la Declaración General de Protección de la Denominación de
Origen Mezcal, publicada en el Diario Oficial de la Federación el 28 de
noviembre de 1994, para incluir dentro del listado que comprende el territorio
de la misma, los municipios de San Carlos, San Nicolás, Burgos, Miquihuana, Bustamante, Palmillas,
Jaumave, Tula, Cruillas, Jiménez y Méndez del Estado de Tamaulipas.
SEGUNDO.- El Instituto Mexicano de la Propiedad Industrial, por conducto de la
Secretaría de Relaciones Exteriores, tramitará la modificación del Registro
Internacional de la Declaración General de Protección de la Denominación de
Origen Mezcal, para su reconocimiento y protección en el extranjero, de
conformidad con los tratados internacionales aplicables en la materia.
TERCERO.- La presente Resolución se publicará en el Diario Oficial de la
Federación y en la Gaceta de la Propiedad Industrial.
CUARTO.- La presente Resolución surtirá sus efectos al día siguiente de su
publicación en el Diario Oficial de la Federación.
México, D.F., a 11 de febrero de 2003.- El Director General, Jorge Amigo Castañeda.- Rúbrica.